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domingo, 14 de agosto de 2011

Ética pelética peluda


Estas dos últimas semanas he estado tomando muchas fotos para un reportaje gráfico. En el proceso, he descubierto quizás el agua tibia, pero ha servido porque no era consciente de cómo es en realidad la mentalidad del colombiano promedio. 


A continuación, el apreciado lector encontrará una serie de generalizaciones y, dado que hablo de las mayorías, le ruego que deje de leer tan pronto como se sienta ofendido, molesto o indignado. Esa no es la intención. Att: La admon.


Uno: Para empezar, la mayoría de la gente en Colombia no se deja tomar fotos. Eso es totalmente entendible teniendo en cuenta que vivimos en medio de la inseguridad y el crimen. Lo malo no es eso, sino que las personas se están acostumbrando a no escuchar las razones del otro. Ni siquiera se toman la molestia de escuchar un "es para un trabajo de la universidad" o un "tengo una carta, la puede ver si desea". Complicado. Aquí no crecen las peras sino los peros.


Dos: "Eso tómele una foto a cualquier cosa y haga un montaje". Ya me he salido de casillas con más de dos miembros de mi familia tratando de hacerles entender que esto no es una tarea de primero de primaria. La gente piensa que me complico. Quizás sea así. Pero pensemos por un momento: ¿qué tal si el trabajo fuera mucho más a la realidad? o ¿qué tal que los noticieros le mintieran? bueno, alguien podría decir "ya lo hacen" y no sabría decirle si hay algo de cierto en ello, porque finalmente los periodistas promedio no son siempre quienes dicen qué temas van y qué no. Se supone que proponen las temáticas y hacen consejos de redacción...pero a veces hay cosas que otros no quieren que salgan a la luz pública o simplemente asuntos que pasan desapercibidos.


Mi punto es ¿no le fastidia cuando pasado un programa de Séptimo día que le impactó, alguien sale diciendo que "qué pena, pero que fulanito había sido acusado injustamente y que el programa se retracta" o que "las imagenes no correspondían".Todo porque alguien no hizo bien su trabajo. Uno espera que la situación no sea por pereza, sino porque somos humanos y nos equivocamos.


Obvio. A todos nos pasa. De hecho hace poco escribí mal el nombre de un profesor de la Nacional. Un error que se habría solucionado simplemente con escribir en Google el nombre de la revista que dirigía, y su apellido. Simple. No me habría gastado más de dos minutos. Afortunadamente, el texto se publicó sólo en mi blog y con las correcciones pertinentes. Pero ¿qué hay de lo que sí sale a la luz pública? mejor dicho, a la más pública que este blog...


Al parecer, la ética se nos ha convertido en una araña ética pelética peluda. Nos hemos programado mentalmente para pensar que los correctos son bobos y los corruptos son vivos. ¿Qué hubiese pasado si ese muchacho cuyos ideales eran de izquierda, que se las daba de progresista, y cuyo discurso hablaba de salud, no se hubiera convertido en el avaro y recién destituido alcalde de Bogotá? o ¿qué tal si Arias hubiese tenido pantalones y hubiera dicho "no" a una "platica extra por ahí"?


"Y hasta aquí las noticias, país de mierda".

sábado, 23 de julio de 2011

¿Cuánto cuesta estar entre la vida y la muerte?


(PD: Ya no me importa la nota)

Por: Clara Valderrama

Capítulo 1

María no podía respirar. Parecía increíble que fuera la misma mujer de las fotos. En las imagenes, tomadas exactamente 12 días antes en su cumpleaños, aparecía ella con su hermana Clara, ambas sonrientes. Era un día especial porque habían ido a Buga, Valle del Cauca, a pedir por la salud de María. Ese 28 de diciembre, las dos mujeres trigueñas, de aproximadamente 1,60 de estatura, posaban con la iglesia de San Francisco de Asís de fondo.


El viaje terminó el 8 de enero. Al día siguiente, María llamó a Clara para que la llevara al hospital de urgencias. “Yo cogí un taxi y me volé. Llegamos como a las 5 y media de la mañana, y eran las 7 de la noche y no nos decían nada”, cuenta Clara. El reporte médico revela que María llegó al Hospital Infantil Universitario de San José con presión arterial de 155/100, un valor superior al normal para un adulto. La dejaron en observación con un suero que iba directamente a sus venas y oxígeno. Cuando Clara se dio cuenta de que el líquido se estaba acabando le preguntó a un doctor si podía mirar si la bolsa tenía que ser cambiada. “Esa no es mi función”, respondió el médico, de manera displicente. María estuvo en allí hasta las 11 de la noche cuando le asignaron un cuarto. Al otro día, Clara vio entrar al mismo médico con el que había hablado en observación: el doctor Enciso.




Un día a mediados de enero, a eso de las 10 de la mañana, Clara salió corriendo de la habitación pidiendo ayuda: María estaba teniendo un paro respiratorio. La llevaron del quinto al tercer piso, a la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital (UCI). En la sección de adultos las camas no eran suficientes, por eso tuvo que ser atendida en la de niños.





Capítulo 2
En la sala de espera, algunas personas lloran, otras duermen. El televisor está siempre encendido pero pocos le prestan atención. En lugar de eso, miran el reloj esperando la hora para ver a su ser querido. Tener a un familiar en la UCI no es fácil. Sólo una persona puede entrar al lugar, que despide un olor sutil a desinfectante. Una vez dentro, se escuchan los pitos de los aparatos y los gritos de algunos pacientes. En la UCI de adultos de este hospital hay 10 cubículos transparentes. El doctor Enciso, coordinador de la unidad, explica que el estándar para la unidad está entre 10 y 12 camas. Según sugiere la Organización Panamericana de la Salud, el número ideal de camas en las Unidades de Cuidado Intensivo del país debería ser 7.980 mientras que únicamente se han declarado 1.180, es decir, un 14,7%.




Esta UCI recibe aproximadamente 40 pacientes adultos al mes. De estos, mueren entre el 10% y el 15%. El doctor Enciso dice que esta tasa es baja comparada con el 25 a 30% que sugiere el APACHE (Acute Physiology And Chronic Health Evaluation), uno de los sistemas más utilizados para cuantificar la gravedad de un paciente, y que la tasa de pacientes que reingresan a la unidad en las primeras 48 horas es inferior al 1%.




Desafortunadamente, los indicadores de esta unidad no son comunes en el país. En un estudio realizado por médicos de la Universidad Javeriana y del Intensive Care National Audit and Research Centre en el Reino Unido, se tomaron datos de 20 UCIs en 10 ciudades de Colombia. El promedio de edad de quienes ingresaban era 53 años. Los investigadores concluyeron que la mayoría de las muertes en las UCI ocurrieron mientras el paciente se encontraba dentro y la causa más frecuente de ingreso era el infarto miocárdico. También agregaban otras variables que probablemente estaban asociadas con la calidad de la atención brindada.




Pero ¿cuánto puede costar una noche en la UCI? según el doctor Enciso “la estancia hospitalaria son 600 mil pesos. Con eso se supone que se deben cubrir los costos del médico, la enfermera, los examenes, la terapia y la comida del paciente”. Estos precios pueden variar pero en casi todos los casos las entidades se rigen por el acuerdo 008 de 2009 que modificó el Manual de Actividades, Intervenciones y Procedimientos del Plan Obligatorio de Salud. Otras entidades, sobre todo las que ofrecen servicios al régimen subsidiado, hacen su contratación basándose en el manual tarifario del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT). Para el año 2011, el valor de la noche en la UCI es $887.500. En el caso de otros hospitales, como el de Kennedy, el valor cobrado por este servicio es esta tarifa menos el 30%, es decir que la noche equivale a $621.250. Otras instituciones, como la Nueva EPS, se basan en manuales como el del Instituto de Seguros Sociales, cuya última versión es del 2004. Este establece un puntaje para cada servicio que es multiplicado por unos valores establecidos, lo que equivaldría en este caso a $576.100.




Capítulo 3
“Entré a verla. Tenía una cantidad de tubos y de mangueras por aquí -dice Clara señalándose la boca- y estaba como muerta”. En efecto, María estaba inflamada y su cuerpo permanecía medio cubierto con una sábana. Clara sólo la miraba mientras la enfermera auxiliar le pedía pañales, crema para el cuerpo, pañitos húmedos y desodorante. Para venir a verla compró también una caja de guantes y varios tapabocas. Los costos sumaban alrededor de 130 mil pesos. Para su sorpresa, dos días después, al visitarla, ya no quedaban pañales en el paquete de 40 que había comprado, ni tampoco crema.




“Allá nadie dice nada, hay que salir y esperar para que el médico de turno dé el informe del paciente”. Clara estaba angustiada. Mientras esperaba, relataba la historia una y otra vez a los familiares que la llamaban. Todo había empezado a mediados de 2009, cuando a María le comenzó un dolor en el brazo derecho. Tuvo que oír diferentes diagnósticos, hasta que recibió la noticia de que tenía cáncer. En marzo de 2010 fue operada. Le sacaron la paratiroides derecha, una glándula situada en el cuello y que regula algunas hormonas. Pero el dolor volvió, esta vez en su brazo izquierdo, así que tuvo que ser operada de nuevo en octubre para evitar tratamientos con mayores efectos secundarios, como la quimioterapia. Después de sacada la paratiroides, su organismo tuvo varias reacciones, se comenzó a sentir mal, tuvo varias complicaciones y, como consecuencia el paro respiratorio que la llevó a la UCI. Como María es docente y pertenece a un régimen especial de salud en el que le descuentan 188.100 pesos mensuales, todo estaba pago. La ley Colombiana establece que la Entidad Prestadora de Salud debe cubrir esos costos. Pero ¿qué hay de quienes no están afiliados a las EPS o al SISBEN? y, aunque se estuviera afiliado, ¿cómo se cubren los costos extras que se generan? En el caso de María, después de cada procedimiento, tuvo que pagar el servicio de enfermera particular que le costaba entre 50 y 70 mil pesos por noche. Cabe preguntarse qué harían aquellos que ganan el salario mínimo en Colombia.




Ahora, frente a la puerta de la UCI, Clara lloraba y rezaba. Nunca lo hacía en presencia de su hermana. Elvia, su hermana menor, quien por ser Química Farmacéutica está familiarizada con este tipo de situaciones, le decía desde España que le cogiera la mano, que no llorara frente a María y que le dijera lo mucho que la quería. De hecho, un estudio realizado por la Universidad de Antioquia sobre el temor y la experiencia del paciente UCI, concluye que este percibe la situación que experimenta la familia y esto le acentúa el temor, “porque desconoce su porvenir y lo que pueda suceder con su familia en su ausencia”, temporal o definitivamente.




Pero ese fin de semana, Clara no pudo verla para transmitirle positivismo porque las enfermeras auxiliares dijeron que la tenían en un procedimiento. Sentada en la sala de espera, sólo veía la tristeza en los rostros de los padres por sus bebes fallecidos y  escuchaba a hijos y esposas llorar cuando sus familiares morían en la UCI. Algunos a su lado decían “es que todo el que entra a la UCI no sale”. Entonces tomó la decisión de llamar al padre para que le administrara los santos óleos, pues según la creencia católica esto ayuda al paciente. Fue posiblemente ese fin de semana cuando María tuvo otro paro respiratorio que obligó a los médicos a reanimarla.




Poco a poco, María fue despertando, pero pasó un mes largo en la UCI de adultos. Luego fue transladada a cuidados intermedios. Allí le continuaron el procedimiento que comenzado en la UCI de adultos y que imita el funcionamiento del riñon: la diálisis. En ese momento, a Clara le informaron que su hermana estaba anemica, que tenía una infección y que necesitaba una transfusión urgente, pero que no había sangre ese día en el hospital. Por suerte, cuatro familiares decidieron ser donantes.




Diez días después, los médicos creyeron que María ya estaba estable y la enviaron a cuarto. A las 11 de la noche, la llevaron desnuda en la camilla. Al llegar al cuarto, Clara intentó ponerle la pijama. María no se podía parar. Clara pensó que era porque la diálisis se le hizo en la pierna, pero luego se dio cuenta de que su hermana estaba encorvada por completo y que su estatura era menor. “Le pregunté qué pasó y el camillero no sabía, la enfermera me dice <>”.




Clara supone que ese fin de semana, fracturaron a su hermana al reanimarla. “En la UCI y en intermedios uno no se da cuenta de eso porque las camas están como dobladas en la mitad”.




Al día siguiente, María regresó a cuidados intensivos intermedios y permaneció allí 15 días más. En el transcurso de ese tiempo sintió una fuerte necesidad de arreglar sus asuntos legales. Pidió que vineran un notario y un abogado. Los honorarios fueron de aproximadamente 500 mil pesos.




En total, María estuvo 75 días en el hospital. En adelante, tendría que someterse a un tratamiento de diálisis. Fresenius Medical Care, la entidad a la que asiste tres veces por semana durante 4 horas, atiende alrededor de 68.000 pacientes con insuficiencia renal crónica en Colombia, explica Clara Salazar, jefe de servicios de apoyo diagnóstico y terapéutico. Para alguien que no tuviera EPS, las sesiones de diálisis costarían aproximadamente dos millones quinientos mil pesos mensuales. El transporte es gratuito para algunos pacientes. Pero no para María, porque la ruta no pasa por el lugar donde ella vive y como camina con dificultad tiene que tomar taxi. El costo de la carrera es de 12 mil pesos, es decir 24 mil diarios y 288 mil mensuales.




Para acompañarla en este proceso, su hermana Elvia, vino desde España. El momento en que se re encontraron fue para ella muy emotivo. María ya estaba en su apartamento y, aunque se movía con dificultad, podía sostenerse en pie. Dio unos pasos al frente y ambas se abrazaron y lloraron. Elvia dice que durante los primeros días con ella, notó un estado depresivo alto, normal en su situación. También sintió que estaba baja de peso, con deterioro físico y falta de energía. “Creo que pude darle la confianza suficiente para seguir en la lucha, pues un daño renal es un proceso que la va a acompañar el resto de su vida”. Según cifras de la Defensoría del Pueblo, en Colombia hay 21.572 pacientes que presentan esta enfermedad; de los cuales, el 55,2% recibe tratamiento en hemodiálisis, como María; el 26% se encuentra en diálisis peritoneal; 12,4% tiene transplantes y el 6,1% restante se mantiene en manejo médico.
Para una persona en las condiciones de María es muy complicado trabajar, por los tiempos que invierte en asistir a la diálisis y el cansancio que le genera. En este caso, ella tuvo que ser valorada por medicina laboral y la Secretaría de Educación resolvió que se pensiona por invalidez. Desde abril 5 ya no recibe sueldo y esta esperando su pensión.




Ahora, María recuerda algunas imágenes difusas y la sensación de estar “como entre vidrios. No entendía lo que estaba pasando”. Para ella y para Clara, ver a los pacientes morir en otros cubículos de la misma unidad, fue un acercamiento directo con la muerte del otro. El profesor de psicoanálisis Mario Bernardo Figueroa de la Universidad Nacional considera este fenómeno como un mecanismo de enfrentamiento con la posibilidad de la muerte propia.




Mientras observa las fotos de su más reciente viaje, María comenta que ha aprendido a ser más paciente. Especialmente después de que fue notificada de la posibilidad de estar en la lista de transplante. “Ahora estoy haciendo lo que siempre había querido. He podido ser independiente”. 


De hacerse el transplante, ella tendría que asumir los costos, pues en Colombia la legislación contempla el valor de otros transplantes, pero no el de riñon. Al menos por ahora, eso no importa pues la mujer que sale sonriente en la foto con sus familiares, tal vez mida quince centímetros menos, pero definitivamente es más feliz.

miércoles, 20 de julio de 2011

Las musas tras la Ley Lleras


Por: Clara Valderrama
(Ejercicio presentado en clase de reportaje. Nota: 5.0.)

Las musas han acompañado a pensadores, artistas y literatos durante siglos, quienes, ahora con las nuevas tecnologías, han emigrado a la web para seguir difundiendo sus creaciones. ¿Qué nos dirían algunas de estas criaturas mitológicas cuando el gobierno colombiano está a punto de aprobar una legislación de las obras por ellas inspiradas, en Internet? ¿Quiénes inspiran la ley de derechos de autor?



Capítulo 1: Cantar de Calíope, la de la bella voz



El ministro del Interior no estaba solo. El 4 de abril de 2011, Germán Vargas Lleras llegó a la Secretaría General del Senado acompañado de artistas, productores, cantantes y actores. No, no era un carnaval. Su objetivo era radicar un proyecto de ley con el respaldo de todos ellos.



Vargas Lleras explicaba ante las cámaras el propósito del proyecto de ley: “A quienes siguen utilizando la piratería, pues téngase de atrás porque de aquí para adelante el tema de prisión y pena se va a aplicar con todo rigor”, decía.

Entre los artistas que se encontraban con él estaba el cantante Lucas Arnau, a quién le parecía muy importante que hubiese un proyecto de ley que defendiera los derechos de autor en el entorno digital. Dos meses después, Arnau dejaría entrever que su posición había cambiado, al contarle al periódico El Espectador que ahora cree que es una ley que debe ser debatida.

Quizás este cambio surgió al darse cuenta de que el sistema propuesto para castigar a las personas que suben a Internet contenidos ajenos y se lucran con ellos, podría no ser lo que pensaba.


La idea del proyecto era que, al identificar al infractor, el Proveedor de Servicios de Internet (PSI) removiese los contenidos en 72 horas. El problema es que muchos usuarios comenzaron a sentir que esto podría violar sus derechos a la intimidad y a la libertad de expresión. Al leer la ley, quedaban muchas preguntas pendientes ¿quién guardaría los datos personales de los supuestos infractores? ¿cuáles eran los procedimientos?, y si se juzgaba erróneamente, ¿cómo se podría refutar la decisión?. Durante las siguientes semanas, se presentaron reacciones particulares de los usuarios en la red:

Para empezar, comenzó a circular una foto, de la cual no se sabe si es un montaje, tomada al perfil de Facebook del ministro en la que, dos días antes de radicar su proyecto de ley, publicaba un enlace. Se trataba de una página donde se podía ver una película de manera gratuita, eso sí, con publicidad.

A esta imagen se sumaron la creación masiva de grupos en las redes sociales en contra del proyecto de ley, y finalmente, la circulación de videos en los que este se comparaba con el ACTA, Acuerdo Comercial Anti-falsificación, una propuesta que involucra varios países como Australia, Canadá, Estados Unidos y Japón.

La respuesta ante estas críticas fue el lanzamiento de una propaganda en la que participaron cantantes como Hansel Camacho y Dragón y Caballero, así como el director nacional de derechos de Autor, Juan Carlos Monrroy. En este video los artistas cantaban un pedazo de sus canciones y expresaban sus opiniones a favor de la ley mientras de fondo sonaba lo que para varios usuarios era una canción de la banda estadounidense “The Killers” llamada “read my mind”.


“No creas todo lo que dicen en las redes sociales. Hay una gran campaña de desinformación creada por aquellas personas que piensan que nuestro trabajo tiene que ser gratis. ¿Acaso no podemos vivir de nuestra profesión?”, preguntaba Hansel Camacho.

Capítulo 2: Solo de Melpómene, la musa que era del canto, ahora es de la tragedia

Para evitar precisamente la desinformación y responder a las preguntas más frecuentes de los usuarios, el 25 de abril, la Oficina de Prensa del Senado publicó un primer ABC del proyecto original:

El documento afirmaba que el usuario podría ir a prisión sólo cuando se lucrara con la publicación de contenidos protegidos por derechos de autor. Se sancionaría a fabricantes y vendedores pero no a compradores. También agregaba que no se cometía delito al compartir un enlace.

De la misma manera, las redes P2P, por ejemplo Ares, donde se comparten archivos, no se bloquearían; ni tampoco páginas completas, sino únicamente los contenidos infractores disponibles en esos portales.

Sobre los orígenes del proyecto, se explicaba que este tiene en cuenta obligaciones del Estado Colombiano en los Tratados de Libre Comercio firmados con Estados Unidos, sino también con la Unión Europea.

Por esa misma época, Germán Vargas Lleras aclaró en su blog y en su cuenta en Twitter, que el ACTA no correspondía al proyecto de ley, sino que este surgía como respuesta a una exigencia incluida en el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, alrededor de los derechos de autor. Además, que era resultado del trabajo de la Comisión Intersectorial de la Propiedad Intelectual, conformada por 10 ministerios. Finalmente, que los PSI no estaban obligados a supervisar los datos que transmitieran, almacenaran o refirieran, ni a retirar el material, a menos que una autoridad judicial dispusiera lo contrario y mucho menos a espiar a los usuarios de Internet para saber si eran infractores.

En el blog del ministro también se explicaba que el senador Roy Barreras sería coordinador de los ponentes entre los que se encontraban senadores de diferentes partidos políticos.

Sin embargo, las dudas persistían. Por eso, durante mayo el Senador del Polo Democrático Camilo Romero y algunos usuarios, formularon las primeras inquietudes al Senado sobre el proyecto. Más de 2250 personas vieron la transmisión desde diferentes ciudades del país, a través de Internet. Se realizaron tres reuniones: un foro, una reunión con representantes de la industria y una con los usuarios, en la que estuvieron casi 1800 personas conectadas.

El 2 de junio el senador Roy Barreras propuso radicar la ponencia. Un boletín del Senado decía que Barreras había decidido esperar para analizar las propuestas de la mesa concertada. No obstante, esta resultó para los asistentes una reunión informativa. Se realizaron cambios como la aclaración de algunos conceptos, aunque no suficientes para que los usuarios se sintieran satisfechos. Según Carolina Botero, abogada experta en derechos de autor, el colectivo RedPaTodos radicó una propuesta. Tres semanas después se enteraron de que los senadores nunca recibieron ninguna de las 12 copias ni las 10 cartas firmadas en original. También 3.346 personas firmaron una carta en línea para que se facilitara la participación ciudadana en el trámite de la ley. Sin embargo, la premura comenzó al punto en el que el proyecto se radicó el 8 de junio y el 14 fue aprobado en primer debate con votación 7 a 3.  

Pero ¿de qué se trata el documento radicado? En los primeros artículos se definen cuatro tipos de Proveedores de Servicios de Internet: hay un tipo que permite los servicios de interconexión por ejemplo Telmex o ETB, etc; algunos almacenan los datos temporalmente; otros de forma permanente y finalmente están los proveedores de búsqueda, como Google.

También se explica que estos proveedores ya no serán culpados de ser cómplices del delito en caso de que en la red uno de sus usuarios suba contenidos que no le pertenecen y se lucre con ellos.

En la segunda parte, se explican los procedimientos. De acuerdo con la ley, cuando un artista encuentra que sus contenidos han sido subidos a la red y que alguien está sacando provecho económico de ello, denuncia al Proveedor de Servicios de Internet. Este puede o no remover el contenido, pues la ley lo faculta para hacerlo, pero no lo obliga. En 72 horas, este Proveedor deberá informar al usuario. Un juez toma la decisión final y si el supuesto infractor no es culpable, se deberá restablecer el material dentro del término de los 14 días hábiles siguientes a la solicitud.

Al preguntarle a Carolina Romero, Subdirectora Técnica de Capacitación, Investigación y Desarrollo de la Dirección Nacional de Derecho de Autor, si esto no viola el principio de “Toda persona es inocente, hasta que se demuestre lo contrario” responde que “El PSI, en ningún momento decide sobre la existencia de una infracción, esta facultad es exclusiva de los jueces (...) y la última palabra sobre la permanencia del contenido la tiene el usuario, lo cual nos hace pensar que no viola ningún presupuesto constitucional”

Ante este artículo, el fotógrafo Luis Alejandro Bernal expone un ejemplo en RedPaTodos de lo que pasaría si decide participar en un concurso de foto blogs, donde su principal rival, es una persona “no muy respetuosa de la sana competencia”. Este competidor notifica al PSI diciendo que las fotos le pertenecen. La PSI consulta con sus abogados, que dicen que no pueden saber si lo que las partes dicen es cierto, pero que si no cierran inmediatamente el sitio incurrirían en corresponsabilidad del delito.

El 57% de las veces en que Google recibe notificaciones de detección y retirada, estas provienen de competidores y el 37% , no son válidas.

Frente a situaciones como estas, Carolina Romero argumenta que “cuando se haga incurrir al proveedor de servicios en error, basado en información falsa y se le haga tomar la decisión de deshabilitar contenido, esa persona está obligada a indemnizar por esa conducta”. Sin embargo, no se sabe si esta indemnización sería para la PSI, para el usuario inocente o para ambos.

Casos como estos harían pensar que la ley no establece limitaciones. Por ejemplo, se sostiene que la PSI es libre de disponer el corte del servicio en su contrato. En consecuencia, el usuario supuestamente infractor, tendría que cambiarse de entidad. ¿Y si resultara inocente?

En cuanto a dichas excepciones y limitaciones, la explicación dada por el asesor del senador Juan Manuel Galán es que estas son competencia de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), al ser un requisito incluído en el Capítulo 16 del Tratado de Libre Comercio.

Sobre el tema de intimidad, la ley establece que los datos almacenados serían nombre y dirección. No obstante, ¿quién los guardaría? ¿con qué seguridad?

Capítulo 3: Égloga de Polimnia, la de muchos himnos
Colombia es el tercer país exportador de bienes culturales, en América Latina. Pero, al mismo tiempo ocupa el puesto 16 en la lista de las 43 naciones que más pérdidas comerciales han tenido debido a la violación de derechos de autor, según cifras de la Alianza Internacional de la Propiedad Intelectual, IIPA. No obstante, no es el único sitio en el que la piratería es un problema. Algeria, Argentina y Canadá ocupan los primeros lugares respectivamente.
Colombia tampoco es el primer país en el que se ha intentado regular la Internet. Algunas de las leyes que se han hecho famosas en el mundo son la HADOPI (Alta Autoridad para la difusión de Obras y la protección de los derechos en Internet) en Francia; Sinde, en España; y 17.336 en Chile, país en el que se hizo una excepción a educadores y discapacitados, pero donde se pretende implementar un programa informático para monitorear los comentarios sobre la gestión del presidente Sebastián Piñera.

Sobre el caso de España, Andreu Vea, ingeniero catalán quien se encuentra por estos días en Colombia haciendo una investigación sobre la historia de la Internet, explica que la ley SINDE en su país no ha sido tan exitosa como se pensaba. “Ahora estamos tratando que el gobierno cambie porque se han robado como 400 millones de euros”. Se refiere a que el 1 de Julio, Teddy Bautista, presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de su país, fue detenido junto con otros 8 directivos por apropiarse de fondos conseguidos a través del canon digital, una estrategia originalmente ideada para que quien compre un dispositivo digital, pague un poco más para ayudar a los artistas a recuperar el dinero perdido a causa de la piratería. Este mismo modelo se quiere poner en práctica ahora en Argentina.

Los modelos en que se basó la ponencia son, según Carolina Botero, los más restrictivos. En Nueva Zelanda, por ejemplo, después de tres notificaciones, se exige una multa. En Francia, el intercambio de archivos en redes p2p se considera violación a los derechos de autor. En la propuesta de RedPaTodos se sugería el modelo utilizado en Canadá, pues establecía un sistema en el que se le avisaba al infractor. Según Carolina Botero, muchos usuarios infractores, han quitado los contenidos después de ser notificados sin necesidad de pasar a instancias mayores.

Pero sin duda la más antigua de estas leyes es la de Estados Unidos, llamada Digital Millenium Copyright Act. Aprobada a finales de los noventas, esta ley establece que las entidades Proveedoras de Servicios de Internet, deben incluir en sus contratos cláusulas para la cancelación del servicio en caso de infracción.

Sin embargo, no todos los países han adoptado este tipo de normas. En México la ley de los Tres Strikes, que no fue aprobada, a pesar de que en ese país sí se trataba de una disposición del ACTA. Más de 40 países entre los que se encuentran Brasil, Canadá, India, Polonia y Suecia, apoyaron esta decisión.

Pero el asunto no se limita a países particulares. Curiosamente el 7 días antes de la votación a favor en el primer debate, la Organización de las Naciones Unidas publicó un documento en Internet llamado la Declaración Conjunta sobre Libertad de Expresión e Internet donde se manifiestan “Preocupados porque, aun cuando se realicen de buena fe, muchas de las iniciativas de los gobiernos en respuesta a la necesidad antes mencionada no toman en cuenta las características especiales de Internet y (...) restringen de manera indebida la libertad de expresión”.

Sin embargo, no es el único dato sorprendente: al 14 de junio día en que se aprobó la ley, menos de 30 de los 166 representantes a la Cámara habían acudido a la inducción sobre los nuevos computadores.

Otras organizaciones a nivel mundial como la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas (IFLA), han expresado la necesidad de instar “a todos los gobiernos a apoyar la libre circulación de información accesible a través de Internet mediante las bibliotecas (...) y a oponerse a cualquier intento de censurar o restringir el acceso”.

Mientras tanto, los casos de sanciones a los usuarios alrededor del mundo no paran. En mayo de este año, Una enfermera escocesa de 58 años fue sentenciada a 3 años de cárcel porque se le encontraron más de 7000 archivos de música digital y cerca de 25.000 archivos de karaoke que había bajado a través de una red P2P.

Otro caso, menos reciente, tuvo lugar en Estados Unidos, donde un artista quiso rendir un homenaje, pero terminó siendo condenado a pagar una multa de 32.500 dólares por por usar una imagen tomada de otra fuente para la carátula de un CD, aún habiendo sido manipulada por computador.

Capítulo 4: Defensa del artista, a cargo de Terpsícore, musa de la danza
La Embajada Americana y la Cámara Colombo Americana, organizaron un  Conversatorio sobre el proyecto de ley para conocer sus implicaciones legales y prácticas.

Allí participaron abogados especialistas en derechos de autor y artistas. Entre los últimos se encontraban el productor de cine Harold Trompetero y el actor Juan Sebastián Aragón.

Para Harold Trompetero la ley amenaza derechos fundamentales como la libre expresión y el libre desarrollo de la personalidad. “Es paradójico porque uno de los peros que ha tenido el TLC con Colombia es el tema de los derechos humanos”, dice. Agrega que “cuando hay una represión, el individuo busca una salida paralela”.

Respecto al modelo tradicional utilizado por la industria del entretenimiento, la abogada Carolina Botero afirma que “La tecnología que tenemos hoy, es una tecnología de copia y lo que tenemos hacer es aprender a aprovechar es la copia para generar sistemas financieros que permitan cubrir la cadena de producción”

Finalmente, en su intervención el actor Juan Sebastián Aragón expresó la obligación del estado de priorizar las necesidades de los usuarios: “Yo incluso pensaría que antes de llevarles música y cine gratis, deberíamos solucionarles el problema de la salud, de la vivienda y la alimentación. Pero bueno, mientras tanto que por lo menos bailen”, dijo en tono irónico.

Al final de su discurso concluyó diciendo: “Yo no creo que robando nos vayamos a volver más cultos. Yo voto por un camino concertado. Yo sí quiero ver a las industrias haciendo unos esfuerzos para aumentar la oferta y crear ámbitos digitales en los que, a precios razonables, cada vez más gente pueda acceder a estos contenidos de una manera legal”.

Hansel Camacho concuerda en cierta manera con la posición de Aragón. El cantante cuenta que para realizar la propaganda de apoyo al proyecto de ley en la que aparece con otros colegas, fue contactado a través de la Sociedad de Autores y compositores de Colombia, SAYCO. Al preguntarle sobre el procedimiento para identificar a los infractores responde que “eso ya sería un campo de investigación obligadamente que le correspondería hacerlo primero, a los que establecieron la ley, y segundo, a los entes que rigen nuestro destino que serían directamente SAYCO y ACINPRO”.

Sin embargo, el conversatorio no ha sido el único evento al que han asistido algunos artistas. La abogada Carolina Romero, afirmó que se han realizado 14 eventos: 5 conversatorios; 6 foros, algunos transmitidos a través de la web; un seminario; un debate académico y; una tertulia.

No obstante, durante el encuentro de tecnología Campus Party, el senador Camilo Romero dijo que el ministro Germán Vargas Lleras había anunciado foros en todo el país, pero que esto no había sucedido aún. Romero sugiere “que nuestros gobernantes hagan, lo que dicen van a hacer”. En efecto, de las reuniones mencionadas por Carolina Romero, sólo dos han sido fuera de Bogotá: en Medellín y Manizales.

La abogada agregó además que su entidad hizo aclaraciones al ser consultada por prensa escrita, radio y televisión, y que también contaron con mecanismos en línea. “Tuvimos un blog en la página principal de la Dirección Nacional de Derecho de Autor y actualmente se encuentra habilitada por parte del Ministerio del Interior y de Justicia, la página: www.democraciaenlinea.co”. Paradójicamente, en los términos de servicio del sitio aparece como regulado por la ley estadounidense DMCA (Digital Millennium Copyright Act), lo que preocupa a muchos usuarios.

Capítulo 5: Urania, la musa las ciencias exactas, revela lo escondido
Andrés Castelblanco, ingeniero de sistemas y miembro del consejo de la Free Software Foundation Latinoamerica, afirma que de no redactarse adecuadamente, la ley podría promover la monopolización de los servicios de telecomunicación.

Aunque pocos Proveedores de Servicios de Internet han hablado del tema, se espera el ingreso  al mercado nacional de nuevas empresas de este tipo. Por un lado, el gobierno debate la venta de la Empresa de Teléfonos de Bogotá, ETB, cuyas utilidades fueron del 83,8% menos que las presentadas en el mismo período del año anterior. Actualmente, la entidad pertenece a la Universidad Distrital, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (Eaab).  Durante un tiempo se especuló sobre su posible venta a una empresa española, pero aún la situación está por definirse. Por otro lado, el operador de Internet y Telefonía Móvil UNE ganó recientemente una subasta en la que se le otorgó la posibilidad de ser el primer proveedor de telefonía 4G en el país, lo cual permite al usuario vivir una experiencia de navegación de alta velocidad, realizar video conferencias y descargas desde dispositivos móviles.

Carolina Botero también considera que la ley pone en contra al usuario y a la entidad que le brinda el servicio, pues en los procedimientos se ampara primero a la norma que al usuario. Además el modelo de ley puede empujar al usuario a cambiar de proveedor si este le impone una cláusula de suspensión del servicio en caso de infracción.

Sin embargo, este es sólo uno de los aspectos en los que los usuarios están limitados. Actualmente, muchos usuarios se sienten atrapados en un campo de batalla de ataques cibernéticos, donde operan tres grupos.  

El más popular por estos días es Anonymous. Un grupo que se autodefine como hacktivista, conformado por usuarios alrededor del mundo que bloquean algunas páginas en señal de protesta. No roban datos y no todos sus miembros son necesariamente expertos en informática.

En contraste, LulzSec, fue un grupo de usuarios avanzados que surgió en mayo de 2011 y atacó con éxito las paginas web de empresas importantes robando información en línea, pero no con fines económicos sino para demostrar que podían burlar la seguridad de las empresas o de los estados. Se rumoraba la finalización de sus actividades por la intervención de los Web Ninjas, un grupo rival que surgió al estar enojados por la liberación de las direcciones de correo electrónico de LulzSec.

Pero la oposición se puede hacer también de manera legal. Es el caso del Partido Pirata. Elkin Botero, programador web y miembro de este, señala que la posición del partido frente a la ley es en contra “y no porque estemos en contra de los derechos de autor, estamos en contra de la forma en la que se está gestando”. Argumenta que “en un país que se jacta de defender un derecho de estado, el que debe decidir es un juez y acá estamos saltando esa instancia”.

Desafortunadamente, esto no es lo único que se puede “saltar”. Ángel Aldana, experto en seguridad informática y ciberdetective, explica que existen maneras en que el usuario puede evadir la ley. Por ejemplo, registrando páginas con un dominio no censurables por la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números, (ICANN) entidad que asigna las direcciones web. Por ejemplo, al nombrar una página web con los dominio .ing o .free, el contenido será visible en otros países, aunque fuese bloqueado en Colombia. También hay herramientas que permiten desviar la dirección ip, un número que identifica al usuario cuando navega en la red, ocultando el origen de la transmisión.

Ante este caos cibernético, la abogada Carolina Romero plantea que: “toda ley es susceptible de ser burlada, tanto en el mundo físico como en el mundo virtual”.

Capítulo 6: Intermedio de Clío, musa de la historia
En la Grecia Antigua se controlaba la obra permitiendo copias exactas, pues se temía que se tergiversara la información. En la edad media, esta tendencia se mantuvo para conservar la fidelidad de los textos religiosos. Con la llegada de la imprenta en 1455, fue necesario un control a la difusión masiva de las obras. Antes de la ilustración, el plagio era aceptado como estrategia de difusión de ideas. Shakespeare, Chaucer, Marlowe y muchos otros autores utilizaron esa estrategia. No obstante, el derecho de autor tuvo su origen dos siglos después, en Inglaterra en 1710, no para proteger a los autores sino para reducir la competencia entre editores. La idea era que los editores tuvieran el derecho de exclusividad para obtener beneficio económico perpetuo por las obras. En la Revolución francesa se suprimieron los privilegios de los impresores y apareció el derecho de autor en favor de los creadores.

Capítulo 7: Dúo de Talía y Euterpe, musas de la poesía pastoril y lírica

En el primer debate Vargas Lleras hacía énfasis en el interés de la gente: “Yo que llevo tantos años, 16 como senador (...) nunca había visto que un proyecto despertara tanta controversia”. Refiriéndose a la desinformación, pedía: “No decirle a los usuarios de la red que los vamos a meter presos, nada de eso es cierto, nada de eso es verdad”. Curiosamente, fue él mismo quien pronunció las palabras “prisión y pena” en el capítulo 1.

Al ver el video que registra el debate, los comentarios de los usuarios tienen la tendencia más en contra que a favor. Es el caso del usuario requiemporunmuerto que opina: “ ‘La copia es la génesis de la creación’. ¿Cómo se aprende un idioma, a leer y a escribir si no es imitando, copiando? ¿cómo se educarán las personas que viven en lugares remotos y olvidadas por el gobierno central? ¿cómo se educarán las personas de bajos recursos?”.

Capítulo 8: Coda de Temis, diosa de la justicia

De existir, quizá las musas preguntarían a la diosa de la justicia ¿qué acciones legales podrían tomar los ciudadanos si la ley se aprobara? A lo que Temis respondería: Como se infiere del artículo 103 de la Constitución Colombiana, los ciudadanos podrían utilizar algunos mecanismos de participación como el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto o la iniciativa legislativa, eso sí, se necesitaría la participación de por lo menos el 10% de los ciudadanos del censo electoral.

La diosa también aclararía que, para que la ley sea completamente aprobada, debe pasar por 4 debates, de los cuales ya ha superado el primero. Las musas cuestionarían hasta qué punto serviría de algo, dadas las evidencias de que puede ser burlada, y porqué se importan modelos que ya han sido rechazados por otros países.

Las musas tal vez harían coro a Carolina Botero que dice que respeta el hecho de que los autores produzcan sus obras pero que no sabe “si la solución sea hacer una camisa de fuerza para todos los demás”. O quizás a Carolina Romero, para quien “nada es irregulable”, y quien afirma que Internet “no puede ser un mundo sin ley”. Nunca lo sabremos. Por lo pronto esperemos que los legisladores escuchen a Temis en sus conciencias y que en sus balanzas equilibren los derechos de los usuarios y los de los autores.


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