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martes, 22 de julio de 2014

En esta esquina: Juan Valdez y Oma… y en esta otra...



Después de oír la noticia de que la cadena de cafés Starbucks venía al país, la "cineasta" que llevo dentro creó dos escenarios opuestos con algunas posibilidades:

Por un lado, la escena trágica, en la que, al mejor estilo de la crisis del 29, el pez grande se come al chiquito, y Adam Smith se revuelca en su tumba mientras se desploma la economía colombiana de manera exorbitante.

Mi segundo escenario, basado en las estadísticas de James y la "paja" (léase bobadas) que muchos colombianos hablamos a diario, consistiría en un exagerado, pero bien fundamentado nacionalismo arraigado del que se beneficiarían las dos grandes cadenas de café locales: Oma y Juan Valdez.

¡Tacho! (que en algunas partes de Colombia significa "Esperen").

Escribo todo esto mientras me tomo una taza de café mocca y un croissant que, con impuestos incluidos, me costó 5000 pesos (más o menos 2,5 dólares) en la tienda Juan Valdez del centro comercial Hacienda Santa Bárbara en Bogotá.

Hago esta aclaración para "que no se note" en cuál escenario tengo todas mis esperanzas puestas, pero espero que la travesía por la que pasé para llegar a este punto le dé una idea al lector de si estamos o no preparados para este competidor.

Reto 1:
Buscar un sitio dónde tomar café en diez cuadras a la redonda.

Reto aceptado: dos cafés Oma, un Burger King, un Dunkin' Donuts, un Juan Valdez y muchas cafeterías de barrio. Tengamos en cuenta que, de plano, ya eliminé a Starbucks. Solo competirá lo que ya lleva algún tiempo aquí en Colombia.

Reto 2:
Como mi prioridad como usuaria es trabajar, necesito tres cosas:
1. Que en ese café me pueda estar todo el tiempo que quiera sin que la gente me mire mal o algún empleado me haga caras raras.

2. Como la batería de mi celular va a morir —lo cual implica que no voy a tener internet—, espero que ese sitio tenga internet inalámbrico. Descartadas de plano las cafeterías pequeñas.

3. La batería de mi portátil dura "un nanosegundo". Descartados los sitios donde no hay tomacorriente.

Y ¡taráááán! Para mi siguiente truco, ya descarté el Burger King y los dos café Oma.

¿Por qué Oma no?
Bueno, no solo me ignoraron completamente cuando entré mirando cada pared, sino que nunca me preguntaron qué estaba buscando o qué deseaba. Mejor dicho: ni me miraron. Es una pena que las cómodas sillas no fueron suficientes. Tal vez no soy el tipo de cliente que ellos buscan. Tal vez buscan gente que quiera ir a tomarse un café y conversar. Tal vez están pensando en gente mayor que yo y más intelectual. Y eso no está mal, ni más faltaba. De hecho, en algunos puntos de venta organizan eventos espectaculares como charlas gratuitas de arquitectura y cosas por el estilo… Lo entiendo pero, aunque me encanta ese plan, la respuesta es simple: ustedes están muy ocupados para mí, mi dinero está muy ocupado para ustedes.

Dicho sea de paso que lo pensé antes de irme. Grité mentalmente para que no me dejaran ir. En realidad quería comprarles… Me parece incluso que Oma estuvo aquí primero y merece respeto por marca, tradición y porque incentiva a que la gente lea (todavía). Así que decidí darle otro chance: después de todo, los genios del marketing dicen que uno puede competir por calidad o por precio. Y bueno, ellos tienen, a mi juicio de humana promedio, el mejor granizado y a un precio menor que el de Juan Valdez (si no estoy mal, allá tiene otro nombre. Los expertos dirán lo contrario, pero para mí es lo mismo). Pudo más la experiencia de usuario: un buen producto no sirve de nada si no viene acompañado de un buen servicio. Es una lástima que recordaré que fui ignorada y no que me hicieron sentir especial. Es una bobada, pero en el fondo todo cliente quiere sentirse especial… y si no, pregúntenle a los de Juan Valdez de Bulevar que el año pasado me hicieron el favor de hacerles corazoncitos a mis papás en el café para su aniversario.

Parece que les estuviera haciendo un publirreportaje. Pero no. No soy accionista de Juan Valdez ni me han pagado por esto… ¡Jum! Ojalá.

El caso es que ganó Juan Valdez. Pero no crean que ganó por ser el mejor. Ganó porque no había más.

Llegué. Hice la fila. La administradora estaba hablando por teléfono. Otro de los señores, aunque ocupado, me dijo que ya me atendía (lo cual me parece bien). Pidió mi orden. Me preguntó si tenía puntos. Me entregó el pedido y me llamó por mi nombre (detalle sencillo, pero que a muchos clientes les puede gustar). Fin.

Reto 3:
Sentarme a trabajar.

Quizá el reto más complicado, para el que el competidor extranjero —dicen— sí está listo. ¿Juan Valdez lo está? Veamos si esto lo ilustra:

Para empezar hay solo dos espacios en el mismo tomacorriente, de los cuales uno ya estaba ocupado… y son del centro comercial. No sé si en todas los Juan Valdez es así… no me he fijado, la verdad, pero no creo que hayan más de cinco. Ignoro cuántos hay en Starbucks (y por ahora no me importa mucho).

Sigamos. Típico frío Bogotano de once de la mañana: Juan Valdez, tetiado (o sea, repleto, lleno, con mucha gente).
Croissant en mano, mocca en la otra. Miro para un lado, miro para el otro y termino sentándome en una roca. Sí, una roca que sirve de matera y cuya superficie es tan irregular que casi se me riega el café.

Conecto el computador. Quedo de espaldas al señor que ocupa el otro espacio en el tomacorriente y que está sentado en una mesa con tres puestos desocupados; obviamente no me ve. Frente a mí hay otro que sí me ve, que no tiene un computador y al que simplemente no se le da la gana moverse. Bueno, lamentablemente para mí, está en su derecho de sentarse donde quiera. Un minutos de silencio por la amabilidad de algunos personajes…

Empieza a llover. A pesar de haber sombrillas, el portátil se me moja un poco.

- "¡Ah, preciso!"

En eso, el hombre del computador se percata de mi presencia y me pregunta si quiero compartir la mesa. Agradezco el detalle y me siento con él. Es un espacio muy pequeño para dos portátiles, mi celular cargándose, los cafés de ambos y las maletas de cada uno. ¿Desagradecida? Obvio que no. El señor me ayudó, no TENÍA por qué hacerlo, chévere que aún quede gente así…

Ahora, no es que Juan Valdez TENGA que atenderme mejor, ni ponerme una mesa más grande, ni brindarme un servicio mejor porque yo soy yo… Desconozco las experiencias de otros usuarios, ¡es más!, me encantaría conocerlas… Es simplemente que creo que —después de pasar por tres retos para tomarme un café— concluyo, desde mi humilde experiencia que, si quiere conservar su puesto como líder, es muy probable que esta tienda TENGA que adaptarse a las necesidades del mercado (sin que esto signifique que todo el mercado son personas como yo, pero bueno, "a nadie se le descarga el celular ahora, ¿cierto?").

PD: El Dunkin' Donuts quedó descartado porque su café no me mata y sus precios son absurdos, dejémoslos haciendo las donas de siempre que, además, son deliciosas. A mi juicio su porción de mercado es tan pequeña que no son competencia para Starbucks.

¡Ah, sí! Aun así, creo que los hubiera preferido. Porque, como en Juan Valdez nunca funcionó el internet, me tocó ponerme a escribir esta entrada en Word en vez de trabajar en lo que sí me da para comprarles de nuevo otro café. Pero no puedo culparlos por eso, ¿o sí?      ;)

domingo, 1 de junio de 2014

El ocaso de la novela



«De alguna manera imagino que se abre la pasarela con luces y cada uno de estos seres se pasea y se presenta: cada uno con el traje, con el cuerpo que le tocó, usa el turno de la vida y cuenta su historia».

Tengo una discusión interna conmigo misma casi desde que tengo 20 años. En realidad la tengo desde que tenía 16, pero cada vez se hace más evidente. Al punto que no pude evitar escribir sobre ella mientras las tibias aguas del Atlántico me transportaban a Bahamas hace pocos días. 

¿Es necesario tener un gran final en la novela? ¿Es necesario que ese final exista antes de escribirla? Y, de ser así, ¿cómo llega ese final? 


¿Ese final ya existe cuando uno la empieza o, por el contrario, nos toma por sorpresa y nos apuñala por la espalda? ¿Tendría acaso sentido que uno ya supiera cómo va a acabar la historia o será más interesante no saber y dejarse sorprender por el destino? Destino. Maldita sea. <Enlace mental a mi caja de recuerdos propios sentada en una banca del museo de bellas artes de Montreal viendo este corto> ¿Será que podrá ser un acto irresponsable empezar una novela sin tener el final, como si se tratara de un arquitecto que no ha terminado el plano pero quiere comenzar a construir la casa? ¿No será que tengo una excusa perfecta en la cual refugiarme y no empezar?

Abro comillas y cito a la distancia: «¿Qué tipo de literatura necesita un pueblo que requiere una revolución urgente?». Cierro comillas del momento pasado y me pregunto en el actual: ¿Qué tipo de lectores necesita un pueblo que está condenado al fracaso? ¿Queda alguna esperanza en la literatura para que la gente despierte y cambie esa visión cerrada del mundo en la que todo es odio, miedo y catástrofe? ¿Qué puedo escribir yo que realmente haga la diferencia? ¿En serio se puede hacer la diferencia? ¿Es utópico pensar que podamos vivir en un lugar mejor en donde la gente aún lea?

Bueno, no.

No sé si soy demasiado optimista frente a la idea de una juventud lectora que pueda salvar al mundo de esta constante inopia mental... pero cuando veo que aún hay librerías, aún hay niños que se leen libros de considerable tamaño sin que nadie los esté obligando... cuando veo que hay gente dispuesta a leerse cualquier cosa porque sí, entonces me entra el desespero por conocer el final de la historia de este país. ¿Terminaremos bien? ¿Tendremos repentinamente un héroe que nos saque de esta ceguera blanca autoimpuesta? <enlace mental a esta peli basada en un libro> ¿O será que en el país de los ciegos el tuerto es rey? <Maldito Syntek y sus malditos videos geniales> Estúpido y sensual estado de negación en el que vivimos.

Es en serio. No hay nada más sensual que la negación... porque no hay idea que coquetee más con uno que aquella que es inverosímil. Por eso la locura no es suficiente. Se necesita la cordura para que uno pueda valorar la locura... Último enlace mental. Las cursivas son mías.

Elogio de la cordura (De un taller de guion de Gabriel García Márquez - Cómo se cuenta un cuento)

Gabo: ¿Quién fue el que llamó a la imaginación 'la loca de la casa'? Quienquiera que haya sido, sabía muy bien lo que estaba diciendo (...) La historia que va a filmar Socorro (una de las participantes del taller) podría remontarse a los orígenes de un pueblito colombiano típicamente colonial -algo así como Trinidad, aquí en Cuba (vida hp)-, con calles que corren paralelas al río. Es un lugar lleno de locos. Allí toda familia que se respete tiene su loquito y lo amarra a un árbol del patio, sobre todo cuando hay visitas. La imaginación trabaja sobre esos datos y a menudo se queda corta, como es natural. Porque la inventiva de la realidad no tiene límites. En cambio, las situaciones dramáticas se agotan rápidamente; no hay 36, sino tres grandes situaciones dramáticas: la Vida, el Amor y la Muerte. Todas las demás caben ahí.

lunes, 1 de julio de 2013

Adiós, Hebe...


La semana pasada una buena amiga mía se hizo la lipo, mi roommate consiguió un perro y, en el velorio en el que estuve hace un par de días, los temas principales fueron enfermedades y deudas. No. Eso no es lo peor. La prueba reina de que me estoy volviendo una viejita energúmena (en su segunda acepción, por supuesto) consiste nada menos y nada más en el hecho innegable de que este año no fui a Rock al parque.

Llegaron los 30 señores. Adiós bellos días frívolos... adiós... 

Y lo peor es que no nos dimos cuenta a qué horas.

¿En qué momento la vida se convirtió en una constante lucha contra el día a día? ¿En qué momento nos dejamos arrastrar por las responsabilidades? ¿o será que siempre han estado allí y hasta ahora las vemos con la suficiente claridad? ¿Será que soy como la señora boba que ilustra Antonio Caballero?

(Hacía mucho tiempo quería subir este magnífico prólogo del libro «Este país»... ahora esperemos que se vea).




(Suspiro)
Dudo que sea la única que se pregunta cómo hacíamos antes para pagar fotocopias, buses... atravesarnos la ciudad solo para dar una clase de veinte mil pesos y aún así nos alcanzaba para tomarnos una que otra pola en el bar más cercano a la universidad o incluso dentro de nuestra adorada madre nutricia.

Todo esto para decirles que me faltan cuatro años para llegar al tercer piso y, sin embargo, parece que he tenido treinta desde que tengo veinticinco... al menos fue mi pequeño descubrimiento después de leer un artículo del Malpensante en el blog de Susana y Elvira. Disfruten, mientras pueden.

domingo, 26 de mayo de 2013

«Por fregar»


... Y así fue que empezó todo.
«Julián» me cuenta que ahora ya no es tan perro como antes. Ante el ejemplo que utiliza para mostrar la lealtad que tiene con su novia, no puedo disimular un «pfff». Una muchacha le hace la charla en el bus. Insinúa que quiere seguir en contacto y él le da su tarjeta.

Quizás para ese momento el gran logro del día era no haberle caído a la niña... lo cual es, en cierta manera loable. El tipo no podía quedar como un grosero... pero no contaba con la posición femenina.

«¡Y ese mismo día me escribió! O sea, ¿para qué me escribía?»

Traducción: «Está interesada, le gusté y aguantaba (punto para el macho alfa que llevo dentro)... pero es como intensita».

Puede que sí. Nunca lo sabremos.

Pero entonces le devolví la pregunta inmediatamente: «¿Cómo así? ¿Le diste tu teléfono y esperabas que no te contactara?»

En mi lógica, si una persona me da su teléfono, me está autorizando a contactarla... ¿o sino para qué carajos me lo da? ¿por fregar?

Igual, ¿qué podía hacer ella?

Si no lo contactaba en las siguientes 24 horas, lo más lógico es que el tipo se olvidara de su existencia. La entiendo. Me ha pasado... pero, como lo veo, la embarró en dos cosas:


1. No captó la señal de «No me interesas/Tengo pareja». A todos nos ha pasado o conocemos a alguien a quien le ha pasado. Error honesto.

2. Entendió la señal de la tarjeta como un coqueteo por parte del fulano... «Uy, me dio la tarjeta. Quiere que yo piense que es muy importante». 



Lo que ella entendió...


Obvio, conozco a Julián y sé que es muy probable que le entregara la tarjeta con toda la actitud de galán de vereda. Después de todo, la tentación del ego y la necesidad de aprobación de algunos hombres los llevan a comportarse (no es que todos lo sean, sino que se comportan) como unos idiotas para escuchar la vocecita interna que les dice: «Aún puedo levantarme una vieja y sigo joven»... y aplica para los casados, los ennoviados, los solteros y casi cualquier tipo que alguna vez haya sido rechazado por una mujer.

El problema comunicativo de aquellas señales mal interpretadas, al menos desde lo lingüístico, se hubiera podido resolver con una teoría tipo Deborah Tannen... Bastaba un «Si me necesitas para algo de _______ (inserte profesión), me avisas»... o más claro aún: «¿Y tú qué haces? ¿En serio? ¡La prima de la tía de la hermana de mi novia conoce a alguien que hace eso!» o cualquier cosa que traduzca: «No es que no seas linda, no es que sea un desgraciado... es que tengo novia, punto».

Fin de la historia.

¿Por qué no lo hizo?

Ahhhh... ¿pues por qué será?

Y ahí pasamos al otro punto: la eterna diferencia entre hombres y mujeres: ellos prometen llamar y no lo hacen. Nosotras sabemos qué se siente eso.

Todo sería más fácil si en vez de un «te llamo», simplemente cogieran el número, sonrieran y dijeran «vale, chaito». Uno como mujer simplemente pasa la página. ¡PERO NO!
Echar los perros «por fregar» (y si se lo pregunta claro que alguna vez lo he hecho, pero al menos no desde hace algunos años) debería tener cárcel o al menos una multa. Los coqueteos por satisfacer el ego son propios de personas inseguras que necesitan la aprobación de los demás. ¡Es más! ¡Que lo pongan en la urbanidad de Carreño porque va en contra de las buenas maneras y perjudica moralmente a la sociedad! ¡Y que llamen al procurador!

Por cierto, lo de Carreño y el procurador también es por fregar ;) 
Ahora sí en serio: también les pasa a muchos hombres, no sé si por inocencia o porque ven pero no quieren observar (Sí. Es un eufemismo). Las mujeres sensatas que conozco piensan cosas al estilo: «Si te doy al menos cinco minutos de mi atención es porque me caes bien y considero que mereces esa atención»... No van por ahí regalando su tiempo y pensamientos solo «por fregar» para despertar falsas ilusiones en los tipos en que no están interesadas.

Ouch!

Y ya que se tomó la molestia de leer, Hypocrite lecteur, — mon semblable, — mon frère!, responda solo «por fregar»:

¿Desde cuándo se nos volvió la diplomacia una vaga excusa para el ego?


PD: Decidí que la próxima vez que mande hacer tarjetas voy a sacar una edición así:


jueves, 28 de febrero de 2013

Cocodrilos y renacuajos








No sé si es porque cuando pequeña aprendí esos versitos de Rafael Pombo que enseñaban que uno se iba a meter en problemas si hacía lo que se le daba la gana… No sé si es porque la terquedad es la más poderosa de las mentiras que me cuento… pero lo cierto es que resulté ser más cocodrila que todos los cocodrilos y cacatúas que no me dejan hacer a mí lo que se me da la gana.

Pongámonos a pensar, si es que podemos:

La gente que más lo quiere a uno, es la que más lo jode. Parece que en estos tiempos, la cosa va como «entre más te quiero, más miedo me da de que te hieran… entonces vamos a la cajita de cristal».

¡Muchacho, no salgas!, le grita mamá

Pero él hace un gesto y orondo se va.

Y como uno no le hace caso a la mamá, entonces ya sabemos cómo termina:

Se coló en la boca de un pato tragón

Y este se lo embucha de un solo estirón.
(...)

Sí. 

Se lo comieron.(…)


¿Y quéééééé?

¡Vivió su aventura!
Al menos es el único renacuajo del que media Colombia sabe… aunque la mayoría no tengamos ni la más remota idea de qué carajos era la chupa de boda y a quién se le ocurre irse vestido en un pantano de esa manera… ¡El sapo quedó inmortalizado!

¿O es que acaso no tenemos derecho a saltar al vacío? ¿Es que queremos esa vida plana en el fango a la que la naturaleza nos condenó?

Casa-trabajo-familia-trabajo-casa
Casa-trabajo-familia-trabajo-casa
Casa-trabajo-familia-trabajo-casa
Casa-trabajo-familia-trabajo-casa
Casa-trabajo-familia-trabajo-casa
Es como si de un tiempo para acá nos pareciera mejor una vida Ctrl C+Ctrl V que una vida Ctrl+Alt+Supr = Mandar todo a la mismísima mierda y ser felices (Haga clic, no sea perezoso, oiga la canción).

¿Así qué criatura insignificante como un renacuajo va a pasar a la historia?

Y va de nuevo el comercial en el que la mamá le dice al hijo: «Se va a caer, se va a pegar».

Pero y es que ¿quién me garantiza a mí que si yo siempre hiciera lo que mi mamá me dice… o mi familia… o mis amigas… o cualquiera voy a tener éxito en la vida?
- «Te queda bonita la corbata».
¿Pero si a él no le gusta? Eso es lo que te gusta a ti… porque crees que se va a ver bien y lo van a contratar… pero, en serio, ¿eso lo garantiza?
¡Pues no!

Saludar al vecino

Acostarse a una hora
Trabajar cada día
para vivir en la vida
Contestar solo aquello
y sentir solo esto
Y que Dios nos ampare
de malos pensamientos
Cumplir con las tareas
Asistir al colegio
¡Qué diría la familia
si eres un fracasado!

Ponte siempre zapatos

No hagas ruido en la mesa

Usa medias veladas

Y corbata en las fiestas

Las mujeres se casan

Siempre antes de treinta

Si no vestirán santos

Y aunque así no lo quieran

Y en la fiesta de quince


Es mejor no olvidar

Una fina champaña

Y bailar bien el vals (...)

Shakira (cuando tenía buenas letras)

Entonces me di cuenta de que ando opinando por ahí sobre todo aquello que no me importa… desde las tirantas del vecino hasta si el papa renunció porque le iban a abrir cuenta en Facebook...

- Mind your fuckin’ business, Clara!
Ahora entonces resulté «la gurú», la que siempre tiene un consejito para dar y la que se cree con derecho de joderle la vida al prójimo.
- Ay, claro que no hay placer más grande inventado sobre la tierra que joderle la vida al prójimo.
¡Y resulta que de eso que doy, estoy recibiendo!
¡Ahora la gente me da consejos que no pido!

Incluso me da consejos cuando los pido y resultan ser consejos más cocodrilos que los de la mamá de Rinrín:

- «Eso no vaya».

- «¿Y si pierde la plata?»
- «¿Y no le da miedo?»

Ña, ña, ña

De vez en cuando está bien que a uno alguien le diga: ¡hágalo y no joda!

¡Pórtese mal!

¡Sea políticamente incorrecto!

¡No haga lo que todo el mundo quiere que haga!

¡Vaya revuélquese en el fango y sea feliz!

A lo mejor, así alguien se lo come.

jueves, 8 de marzo de 2012

"Viejo lobo" solitario

Enciendo el televisor. Paso de la risa nerviosa a la indignación y vuelvo a la risa nerviosa. Las noticias informan que la estatua de San Francisco ha sido mutilada. 

Voy a la cocina. Lo comento, entre mi risa aún nerviosa, a la señora que está de huésped en mi casa. Me voy: la vida sigue y las horas transcurren. 

Ya en la noche, piso los charcos de la ciudad. Cruzo una calle ya dispuesta para tomar el bus de regreso a casa. Me detengo. Recuerdo que estoy cerca de la escena del crimen. Volteo y ahí está: un hombre que mira al cielo y que ahora clama porque le devuelvan lo robado. A su lado, una criatura solitaria con la boca abierta. Ya no aulla, ahora implora. 

¿Cuántos de nosotros tenemos una historia detrás de esa misma historia? "Hazle devolver todas las cosas que eran suyas, y todos los frutos de sus tierras desde el día que dejó el país hasta ahora (2 Reyes 8:6)". ¿Qué mayor reflejo de lo que pasa actualmente en esta Colombia desangrada y llena de huesos? Vivimos arrebatándonos el respeto, los amores y la vida...vivimos revolviéndonos la esperanza unos a otros en vez de vivir devolviéndonos los sueños.

Clic. Tomo la foto.


Se me acerca un muchacho que me habla con acento paisa. Qué dolor de patria sentimos. Hablamos un minuto. Se nos acerca otro hombre indignado, ya mayor. El sentimiento de los tres es el mismo: pura rabia. ¿Dónde estaban las cámaras de seguridad? ¿Dónde estaba la policía? ¿Dónde estaba la gente, el resto de la ciudadanía? 

El hombre mayor nos cuenta que se va para su tierra. Tiene una enfermedad terminal y quiere estar tranquilo. Ambos, el joven y el anciano, resultan ser de la misma parte de Colombia. Los escucho en silencio mientras recuerdan su ciudad con nostalgia. Pienso que hay algo que nos une aún. Lo que me da tristeza es que sea el dolor. Ya no sé si el sentimiento de ausencia es por el hombre que sabe que se irá, o por el venado que ya se fue. ¿Extrañaremos al venado? ¿Extrañará alguien a aquel anciano cuya única esperanza es ir a pasar sus últimos días en su tierra?

Y ahora llega la policía: 

-¿Qué están haciendo? ¿Están tomando fotos?

Los hombres responden que no. 
En el momento sé que me puedo meter en problemas pero respondo indignada un "Yo sí". Una parte de mi quisiera responderle al policía: "Sí. Estoy tomando fotos señor agente, ¿algún problema?" o incluso mejor un "¿dónde estaba usted?".

Me quedo en silencio mientras el policía revisa una bolsa que trae el hombre mayor. Cuando ven que no hay nada, se van y yo me voy. 

Me voy pero en el fondo me pregunto si, así como ocurrió el milagro de que los venados y los lobos se reunieran, podría pasar que le devuelvan la esperanza a aquel viejo que clama, no importa si se trata de un santo o moribundo.

sábado, 4 de febrero de 2012

Manifiesto de Prometeo

Preguntas sin respuesta que contienen la respuesta


¿Qué tal si existen los extraterrestres?

¿Qué tal si hay buenos y malos?

¿Qué tal si los malos se han aliado con nuestros gobernantes para cambiar personas por tecnología?

¿Qué tal si dentro de esa tecnología están instrumentos para viajar en el tiempo y otros para manipular el ADN?

¿Qué tal si hay dos líneas de tiempo probable en las que la humanidad evoluciona y otra en la que se ve destrucción?

¿Qué tal si los gobiernos están haciendo lo posible por alejarnos de la línea 1? (vía operaciones militares de bandera negra, 9/11, culpar a Osamas y otros, AH1N1, VIH etc) para quedar como los buenos y sembrar miedo o en su defecto vendernos la “cura”?

¿Qué tal si las guerras en Medio Oriente no son sólo por el petróleo?

¿Qué tal si se necesita que el 10% de la población mundial cambie su mentalidad y empiece a generar amor para atraer la primera línea de tiempo?

¿Qué tal si yo creara algo para que la gente empezara a investigar (arte, escritos, webcams, etc)?

¿Qué tal si esto es ficción? Tal vez...pero ¿qué tal si no?

Si no fuesemos poderosos, no seríamos una amenaza.
Creemos realidades FÍSICAS llenas de bondad y amor.



PD: Y después dicen que las leyes tipo SOPA y PIPA son sólo para proteger a los "pobres" magnates de la industria del entretenimiento...

lunes, 16 de enero de 2012

Quince premisas para crear, educar y entender el universo

Estas 15 premisas son el resultado de algunas cosas que he leído últimamente. Las cuatro primeras son muy obvias pero son la base de las demás. Espero tenga presente el beneficio de la duda.

1. Todo en el universo es energía: el color, la luz, el sonido...cualquier físico le dirá que todo se resume en ondas y frecuencias...y es cierto.

2. Todo cuanto creamos es una materialización del pensamiento: símbolos, imágenes, canciones y palabras. De ahí que algunos tomen símbolos positivos y los conviertan en negativos. Si no me cree, vea la historia de la famosa cruz esvástica.

3. Consecuente con el postulado 2, la energía podría moverse de forma positiva o negativa.

4. Entonces, ¿esto significa que movemos energía (átomos) constantemente? Sí. 

5. Como la energía "no se crea ni se destruye, sólo se transforma", y uno es energía, ¿uno puede morir? 
No tengo la respuesta pero me atrevo a pensar que no.
PD: ¿Y qué tal si alguien me obligó a pensar que me voy a morir para poder manipularme?

6. Si la gente comenzara a usar su energía, su pensamiento y sus creaciones de una forma positiva, otros podrían compartir esa energía y casi sentir las emociones buenas que el autor materializó.

7. La energía/las emociones se contagian. Sólo bostece y a su alrededor otros comenzarán a bostezar.

8. Las cosas se recuerdan mejor si hay una emoción de por medio. No en vano se decía que "la letra con sangre entra". La buena noticia es que con emociones positivas se pueden dejar recuerdos duraderos. Un avance importante si usted es publicista o docente. Utilice emociones positivas, haga que la gente ría más, haga que sus clientes/estudiantes produzcan algo bello que los haga sentir orgullosos.

9. Todos tenemos una fuerza creadora que se asocia con lo femenino. Es el lado podría también relacionarse con el lado derecho del cerebro. La razón por la cual a veces nos sentimos bloqueados creativamente, es porque hemos "estimulado" más nuestro hemisferio izquierdo del cerebro, que se relaciona con la razón. También quizás eso explicaría por qué la gente en entornos  relajados produce mejor y porqué Google ha avanzado tanto...mire las oficinas y me cuenta si son creativos o no.


10. Mi profesora de Psicología y Lenguaje decía: "Nunca se case antes de los 25 ó 27". La razón es que es hasta esa época el cerebro se recubre completamente de mielina, la sustancia encargada de la maduración cerebral. 
PD: Tenga paciencia con algunos adolescentes: ellos no tienen la culpa de escribir "CoMo ReTrAzAdoS".

11. El impulso desmedido que tiende a lo negativo debe ser controlado. Esto lo rige un área del cerebro primitivo conocida como "el cerebro reptil". Pero recuerde: ante todo usted es un humano y tiene control sobre el reptil. Cuando un niño tiende a ser dañino, lo mejor que puede hacerse es encontrar una actividad en la que enfoque su "exceso" de energía y la use de manera positiva: pintar, bailar, cantar, moverse, hacer ejercicio, etc. 


12. La sangre hace parte de nuestra fuerza vital. Todo acto relacionado donde se derrame sangre y se no defienda la vida (guerra, toros, etc) genera energía negativa de la que algunos se alimentan. Por tanto, nada más urgente que realizar actos de bondad en los que muchos se beneficien. Ya sé que suena un poco a libro de superación, pero este en realidad es uno de los factores más importantes para evolucionar. No en vano muchos líderes mundiales viven pendientes de quién se casa con quién para tener control sobre nuevos territorios. Viven pendientes de sus linajes, de conservar sus contactos y de tener herederos que hagan y deshagan a su antojo.

13. Tal como en la película de linterna verde: el miedo es una emoción también muy poderosa. No obstante, cualquier cultura, religión, costumbre basada en el miedo, sólo beneficiará a unos pocos. Puedo escuchar en el fondo la palabra dictadura...e incluso religión.

14. Nadie vino a este mundo obligado y menos sin un libreto o una guía para dejar su vida al azar. El problema es que a algunos se les olvida lo que venían a hacer...y entonces tenemos a los Nule, a los Pablo Escobar...y en resumen a todos aquellos que quizá tuvieron un "buen" propósito en algún momento de la vida, pero que se dejaron llevar por sus intereses personales y por el dinero fácil.

15. El amor es la única emoción que puede derrotar al miedo. ¿Nada nuevo? Sí, pero es lo más importante. 

lunes, 29 de agosto de 2011

Grisales 0 - Thomas 0

Siempre he estado muy de acuerdo con expresiones como "Nunca he declarado la guerra a los hombres; no declaro la guerra a nadie" y "Habremos aprendido a ser mujeres, simplemente mujeres. Ni santas, ni brujas; ni putas, ni vírgenes; ni sumisas, ni histéricas, sino mujeres". Ambas, frases de Florence Thomas, docente de la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional. Es más, cuando ella publicó su Carta abierta a Amparo Grisales, la leí con gusto y la pasé a mis amigos en las redes sociales. 


Debo admitir que también he hecho chistes y me he burlado de la actriz, porque seamos francos, uno se deja llevar por lo que dicen las masas y por los estereotipos...y porque ¡carajo! la vida es muy corta para tomarsela en serio.


Sin embargo, hoy, después de ver la entrevista que le hicieron a Amparo Grisales en Caracol, estoy más que convencida de tanto Florence como Amparo, son las más verracas, porque no tengo otra palabra para describirlo, y me perdonará la Real Academia de la lengua Española.


Sí. ¿Qué no se dan cuenta de que ambas quieren lo mismo? ¿qué acaso deben ser enemigas porque la una decidió ser empresaria y vender un producto "rejuvenecedor" (del cual tengo mis dudas pero pues me importa un pito) mientras que la otra quiso seguir el camino de las letras?


Yo me pregunto: si Amparo Grisales hubiese decidido vender paletas en la esquina de su casa, ¿Florence la hubiese criticado?


Amparo decía hoy algo como "quiero que la gente se sienta saludable" ¿qué hay de malo en eso? ¿es malo entonces lucrarse vendiendo ensaladas de frutas o siendo el dueño de un gimnasio de barrio?


Ahora bien. Si vamos a la definición de feminismo, ENTENDIDA NO COMO EL OPUESTO AL MACHISMO, sino imaginándonos que le cambiamos el nombre a "Humanismo" o, dicho de otra manera, "filosofía en la que las PERSONAS (no hombres, no mujeres, sino personas) pueden hacer valer sus derechos" estoy segura de que muchos y muchas serían los más feministas: desde Amparo hasta Florence...desde Suso hasta su antecesor Don Chinche (y esta comparación me la copié de alguien en Twitter, pero ya no me acuerdo de quién)


¡Carajo! (bis)


Estoy segura en un 99.9% de que ni Amparo y Florence quieren que alguien le pegue a otro alguien (sea hombre, mujer, niño o anciano)...estoy CONVENCIDA de que ambas quieren que los trabajos sean otorgados a la gente por su capacidad y profesionalismo más que por su condición sexual... 


¡Carajo! (redundo ¿y qué? es mi blog, lero)


Me da hasta pena de caer en esos estereotipos en que cae la gente: de ver a Florence como una "señora amargada", y de pensar que Amparo es una "cuchibarbie loba". 


Por eso es que no progresamos:porque pasamos la vida buscando construir murallas, en vez de hacer puentes. (Y qué remate tan pendejo, pero qué se le va a hacer...es nuestra especialidad como Colombianos: la moraleja insulsa que nunca aplicamos)


Gooooooooooooooooooooooooooooooooooooool del Tapitas F.C.

martes, 16 de agosto de 2011

¿Por qué triunfan los Jaiders?



Recordando viejos tiempos a través de canciones, desempolvé uno que otro placer culposo musical y lo pegué en Facebook. 






El comentario de una amiga no se hizo esperar: "Aunque le duela al mundo Nick Carter estaba tan bueno que cualquier popó le sonaba bien". 
Tiene razón. Por eso en este país triunfan los Jaiders...

domingo, 14 de agosto de 2011

Ética pelética peluda


Estas dos últimas semanas he estado tomando muchas fotos para un reportaje gráfico. En el proceso, he descubierto quizás el agua tibia, pero ha servido porque no era consciente de cómo es en realidad la mentalidad del colombiano promedio. 


A continuación, el apreciado lector encontrará una serie de generalizaciones y, dado que hablo de las mayorías, le ruego que deje de leer tan pronto como se sienta ofendido, molesto o indignado. Esa no es la intención. Att: La admon.


Uno: Para empezar, la mayoría de la gente en Colombia no se deja tomar fotos. Eso es totalmente entendible teniendo en cuenta que vivimos en medio de la inseguridad y el crimen. Lo malo no es eso, sino que las personas se están acostumbrando a no escuchar las razones del otro. Ni siquiera se toman la molestia de escuchar un "es para un trabajo de la universidad" o un "tengo una carta, la puede ver si desea". Complicado. Aquí no crecen las peras sino los peros.


Dos: "Eso tómele una foto a cualquier cosa y haga un montaje". Ya me he salido de casillas con más de dos miembros de mi familia tratando de hacerles entender que esto no es una tarea de primero de primaria. La gente piensa que me complico. Quizás sea así. Pero pensemos por un momento: ¿qué tal si el trabajo fuera mucho más a la realidad? o ¿qué tal que los noticieros le mintieran? bueno, alguien podría decir "ya lo hacen" y no sabría decirle si hay algo de cierto en ello, porque finalmente los periodistas promedio no son siempre quienes dicen qué temas van y qué no. Se supone que proponen las temáticas y hacen consejos de redacción...pero a veces hay cosas que otros no quieren que salgan a la luz pública o simplemente asuntos que pasan desapercibidos.


Mi punto es ¿no le fastidia cuando pasado un programa de Séptimo día que le impactó, alguien sale diciendo que "qué pena, pero que fulanito había sido acusado injustamente y que el programa se retracta" o que "las imagenes no correspondían".Todo porque alguien no hizo bien su trabajo. Uno espera que la situación no sea por pereza, sino porque somos humanos y nos equivocamos.


Obvio. A todos nos pasa. De hecho hace poco escribí mal el nombre de un profesor de la Nacional. Un error que se habría solucionado simplemente con escribir en Google el nombre de la revista que dirigía, y su apellido. Simple. No me habría gastado más de dos minutos. Afortunadamente, el texto se publicó sólo en mi blog y con las correcciones pertinentes. Pero ¿qué hay de lo que sí sale a la luz pública? mejor dicho, a la más pública que este blog...


Al parecer, la ética se nos ha convertido en una araña ética pelética peluda. Nos hemos programado mentalmente para pensar que los correctos son bobos y los corruptos son vivos. ¿Qué hubiese pasado si ese muchacho cuyos ideales eran de izquierda, que se las daba de progresista, y cuyo discurso hablaba de salud, no se hubiera convertido en el avaro y recién destituido alcalde de Bogotá? o ¿qué tal si Arias hubiese tenido pantalones y hubiera dicho "no" a una "platica extra por ahí"?


"Y hasta aquí las noticias, país de mierda".

jueves, 23 de junio de 2011

Entrada 99 - La primera línea


Tengo un libro que quiero tachar de mi lista de pendientes tan pronto como sea posible. Digo tacharlo no por malo, sino precisamente porque espero que pronto salga de esa lista y entre a la de "leídos". Es un texto que nos leyó parcialmente esta mañana Marta Ruíz, la profe de reportaje, y se llama "La historia comienza: ensayos sobre literatura", de Amos Oz

Lo único que sé hasta el momento, es que el libro trata de cómo se comienza un texto, lo cual es un problema que todo escritor tiene, y por escritor -al menos en este caso- me refiero a cualquiera que escriba para comunicar una idea.


Desde redactar un simple correo electrónico, hasta hacer un tratado  sobre la teoría de la relatividad, estoy segura de algo: en nuestros días, la escritura es importante y más en la llamada sociedad de la información. 

Incluso la lectura ha sido un poco "reemplazada", si es que eso puede decirse, por el video y el podcast, pero la escritura ha revivido a través del Twitter, del Facebook, de los blogs y de todas aquellas herramientas que nos permiten expresarnos.

No.
No soy partidaria de que los trinos reemplazarán a los libros y menos a los Dostoievskys. De ninguna manera. Pero sí estoy convencida de que la gente se está animando mucho más a escribir, así sea poquito, con mala ortografía y muchas veces quedándose en la superficie...pero al menos esa "hoja en blanco" puede llenarse sin hacer tantos "cocos" al escritor y burlándose cada vez menos de él. La gente está perdiendo el miedo. La gente se atreve, bien o mal, a mostrar sus ideas, a compartir lo que lee, a compartir lo que escucha, lo que ve, lo que siente que debe ser mostrado.

Todo esto para decirles que aún no sé la fórmula mágica para encontrar esa primera línea, que dudo infinitamente que Amos Oz la haya encontrado (y si la encontró será para mí "El Mago de Oz" por siempre jamás) pero que muero de ganas por leerme el libro y que si alguien lo tiene, me lo pase.

Que gracias ;)

domingo, 28 de marzo de 2010

Clare 2.0

Jessica, Jessica.
Estás muy o cada vez más loca. El haber hablado contigo anoche me sirvió para darme cuenta de que estoy M.F.D.T (Miando fuera del tiesto).

Yo lo que necesito es alguien que apague las luces. Alguien que no encienda lucecitas que no son. Alguien que me diga la verdad. El punto es que ya sé lo que va a pasar. Incluso sé las fechas. Todo este asunto es tan pero tan rayado que no sé si esté haciendo copia en el examen si te digo que hay un karma que vamos a pagar.

Ni modos.

Contra el destino no se puede luchar.

Es o no es. Punto.

Uno no lucha contra él porque uno mismo lo impuso en el cielo.

Esto que estamos viviendo no es producto de Dios. Si así fuese, y por fin dejáramos todo en sus manos, créeme que las cargas no pesarían. El bendito problema es el conflicto entre tomar las riendas de mi vida y dejar que otros se encarguen de mí. Pero lo inevitable es lo inevitable. El accidente no dependía de mi... lo otro, que no mencionaré aquí, tampoco. O al menos, no dependía de Clara en la tierra, sino de Clara en el cielo. Un cielo que es el bardo. Un cielo donde escribes lo que viene. Un cielo donde tú y solo tú eres el responsable de tus actos.

Volviendo al cuento de la copia, ¿será bueno saber las cosas de antemano? o ¿será mejor entonces no saberlas y ser feliz porque el evitar las tragedias ya no depende de ti? ¿De qué me sirve esta antena que tengo, esta antena que recibe pero que no filtra la información? ¿De qué me sirve meterme en los sueños ajenos si no soy escuchada? ¿o no será más bien que es una cuestión Freudiana? Demasiadas coincidencias diría yo. ¿Por qué estoy tan esotérica últimamente? ¿Por qué no soy de nuevo Ms. Casio, la mujer calculadora que nunca he sido, pero que todo el mundo cree que soy? Ser racional es una posición más fácil para el ser humano: Cogito, ergo sum y se acabó. De ahí para allá, no tiene que creer en nada, porque su razón no siempre se lo permitirá. (Suspiro) Todo este cuento del filtro, del escape, de perderse, de salir de la realidad... todo suena en vano ahora y al mismo tiempo tiene más sentido que nunca.

Pero el karma sigue. El punto es que yo ya perdoné. Ignoro qué, pero lo que sea que me hayas hecho, ya quedó en el pasado. En esta vida eres muy diferente a como te conocí en la otra. En esta vida tus miedos más profundos al rechazo solo te alejan del amor. Las inseguridades. Las intranquilidades. La búsqueda de perfección en vez de la búsqueda de armonía... todo eso te hace ser como eres y hace que sienta más empatía contigo. No te culpo ni te juzgo. Esto de la palabra "incondicional" es una lección que me preocupa, porque no me sé la teoría y mucho menos la práctica. No creo que incondicional signifique "rogar hasta que las rodillas sangren". Y ese no será mi concepto. Lo siento. El hecho de que tengas tristezas por los corazones partidos en el pasado, solo me hace pensar en lo humano que eres y en que no tienes la culpa. El punto es que no te estás dejando ayudar. Y el karma no es mío. Yo hace rato que te perdoné.


"You don't mean nothing at all to me, but u got what it takes to set me free"

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