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lunes, 2 de julio de 2012

El trágico Hamlet


Bendetti es taaaan del canon.
Benedetti es tan Benedetti que uno se pregunta si no lo ha leído ya.
¡Es más! Se pregunta si no fue uno mismo el que escribió todas y cada una de sus palabras.
Trágico Benedetti.

Benedetti es tan «clichesudo» que uno no puede evitar dedicarle poemas de Benedetti al primer amor. Yo, por ejemplo, recuerdo que el primer poema de Benedetti que dediqué, se lo dediqué al hombre que más amo y amaré en esta existencia por siempre jamás: mi padre.

Me acuerdo que era pequeña aún, pero tenía letra bonita. Y entonces...me demoré firmando una tarjeta escrita en letras vinotinto que comenzaba con un «Compañera» y que me pareció jocoso, pero al que solo le hubiese cambiado la «a». Jocoso...para una niña de esa edad...lo leí todo y luego lo firmé. Me gané un regaño por demorarme escribiendole cosas a mi padre, que me esperaba abajo ya listo para salir.

Cuando leyó la tarjeta, no tuvo más remedio que retractarse pues entendió el motivo de mi demora. Ese día aprendí que Benedetti tenía el poder de cambiar al mundo...y de explicar, quizá mejor que yo, lo que yo misma sentía.

Y luego, uno crece, uno se enamora, uno tropieza, uno olvida.

Uno crece, uno olvida.

Uno crece y ya no dedica más poemas.

Uno crece y ya no hay más «Táctica y estrategia»...ya no hay más «Once»...

Un momento ¿uno crece?

Toda la vida la dicta Benedetti. Toda la vida la escribe Benedetti. Una y otra vez.

Muerto o vivo. Benedetti la sigue escribiendo. Solo ese hombre podría llamarse Hamlet.

lunes, 13 de septiembre de 2010

De vez en cuando los hombres...

De vez en cuando la vida nos besa en la boca y a colores se despliega como un atlas, nos pasea por las calles en volandas, y nos sentimos en buenas manos...

Joan Manuel Serrat


Hay dias en que Samir se levanta y, al mirarse al espejo, ve a través de él la imagen de un hombre desesperanzado y atrapado por la rutina. Samir lo tiene todo. Si bien no es millonario, podría decirse que su vida es buena y su causa, noble.

Pocas veces ve más allá de lo evidente, en cuanto al ser humano se refiere. Finge sonrisas casi todo el tiempo. Cree que vive, pero su vida es tiempo. Solo tiempo que se pierde, tiempo que se escapa.

De vez en cuando Samir se repite a sí mismo que tiene la razón sobre todo y que los demás están mal...o que tal vez están bien, pero que podrían estar mejor si siguen sus omnipotentes y todopoderosos consejos.

De vez en cuando Samir va de cacería y consigue una chica linda y misteriosa que lo atrae con su mirada de niña o tal vez otra que lo hiere con su boca rosa de mujer fatal...la niña y la mujer...la que todos quieren que seamos...las que somos y el resto deja de ver...Samir, Samir...ignoras todo esto...Ignoras el trayecto que te pone donde estás...ignoraste a los patitos feos y cuando se te convierten en cisne vuelan lejos de ti. ¡Que pena!

Samir, vuelve al útero. Sé cuánto lo necesitas. Sé quién eres. Namaste. Namaste...

Vuelan los años y sigues atrapado en ese cuerpo del que tú mismo te aterras. 

Samir, de vez en cuando los hombres se suben el ego a punta de buscar a los patitos feos que una vez rechazaron ¿pero sabes qué? son esos mismos hombres los que se sienten patitos feos ante mujeres cisnes. Samir, ¡qué poca autoestima! ¡qué fragilidad llevas en tu ego!

Yo te saludo, Samir en esta noche. Lo siento. Tengo mi lago ahora. Me lo han regalado y está en el cielo.

domingo, 7 de junio de 2009

La comunidad de la uña pintada presenta: Retazos de la historia de Eva

Scene 1: "I don't want you to go, but I don't want you to stay"

Eva se pinta las uñas. Hoy, igual que siempre, el color es el mismo...no es moderno, pero es elegante. Mira por la ventana. Hace sol. Sonríe y luego se queda pensativa.

Scene 2: "Monólogo de Eva viendo llover en Macondo" De fondo, "Change"

Ha pasado el tiempo. Seguimos siendo los mismos. Siempre los mismos: tu, yo, los fantasmas que van a tu lado, los familiares de los fantasmas...y los nuevos fantasmas. El caos, la ciudad de fantasmas, el frío, lo gris, las ganas de pararse en la azotea de este edificio, dejar que la lluvia me moje y gritar tan fuerte como sea posible.

¿Gritar? ¿Pero qué gritaría?

Solo hay algo para lo que tendría suficientes pulmones ahora.

"Sálvame"

No.
Mejor un
"Sáaaaaaalvameeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee"

Sálvame maldita sea. Sálvame de mi.

Cierra los ojos. Respira profundo, cruza las piernas en el suelo y se queda dormida en posición fetal.

Scene 3:
Eva amanece en la cama. Despierta. No sabe cómo llegó allí. Se asusta un poco. Está completamente desnuda, solo la cubre una sábana de seda blanca. Al sentir el frío de la mañana se abraza a sí misma y empieza a sonar "Days go by".

Scene 4:
"El momento de epifanía". "Diálogos de Eva con su vagina"

- "Tu y yo no podemos tener un monólogo. Quizá tengamos soliloquios...pero monólogos jamás"
- "Es verdad. Pero tu allá arriba como que ya no piensas. Como que soy la que pienso por las dos, hablo por las dos, como por las dos y me rio de las dos...pero ya no somos una, como para tener monólogos"
- "Quizás tengas razón Salomé. La última vez que tu y yo hablamos fue hace como..."
-" Si, ya me acordé. Cuando escribiste un montón de barrabasadas que el destino puso en las manos incorrectas..."
-"¡No!"
-"¿No?"
-"¿Lo ves? Se nota que ya ni siquiera me pones atención!"
-"Es falso, te miro a diario, estoy pendiente de tu aseo..."
-"Estas igual que ellos. Miras, pero no escuchas" (Con rabia)
-"A mi me haces el favor y no me comparas con los hombres. Bastante dura me han hecho la vida como para que tu me digas que soy tan despreocupada como ellos".
-"Lo eres, Eva. Lo eres. Otra cosa es que no lo aceptes...siempre culpandolos a ellos...y no digo que sean unos santos, pero al menos no te culpan a ti de sus desgracias. Eres injusta.
-"A ver. Cambiemos el tema...hablemos entonces...de...de...de cine"
-"De cine. Si. Claaaaro. ¿Por qué no mejor de tu trabajo en la oficina? ¿O de los cheques que firmaste esta mañana? ¡DESPIERTA EVA! Estoy cansada de que evadas lo realmente importante. ¿Ya recordaste cuándo fue la última vez que hablamos?
-"Quizá fue...déjame ver...hace algunos años cuando te pregunté si creías que Adán iba a portarse bien contigo (mucho más que conmigo)?"
-"Casi, pero no"
-"¿Tampoco?...creo que me estoy dando por vencida"
-"¡Ja! ¿dónde he oído eso antes? me suena taaaan familiar"
-"No sé si fueron tus labios o los mios, pero de seguro fueron los de ambas"
-"Exacto. Fueron los de ambas...tu ya no sabes ni quién habla"
-"Bueno, no tiene caso. Me rindo"
-"Anoche"
-"¿Anoche qué?"
-"Anoche fue la última vez que hablamos"
-"¿Aaaah si ves? ¿De qué te quejas?, yo sabía que no podía tenerte tan abandonada como dices"
-"Lo ideal sería haber respondido que no hablabamos desde hacía veinte minutos...ESO, ESO hubiese sido lo ideal..."
-"¡Y Salomé gana por Knock-out! ¡Si señores! (...) pero, y entonces ¿Qué pasó anoche?"
-"Gritaste. Gritaste mucho. Y, a decir verdad, no me hablaste exactamente a mi, pero si te escuché. En medio de tus gritos, te quedaste dormida...Diste botes hasta llegar a la cama...solo susurrabas: "Sálvame, sálvame" hasta que...
-"Ahora lo entiendo. Recuerdo el sueño.
(Pausa) Una ciudad tan gris como esta, con gente solitaria como solo puede haberla aquí. Lluvia. Mucha lluvia. En el sueño, Adán me había dado un anillo, lo perdía y se inundaba la habitación...gritaba para que me salvara, gritaba porque sola no iba a lograrlo y..."

En ese intante, Eva observa un objeto brillante en el suelo, al fondo de la habitación. Lo levanta, lo examina atónita y una gota de agua cae en sus pies desde el techo.

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