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domingo, 28 de octubre de 2012

Ni fu, ni fa






Definitivamente hay hombres que ni fu, ni fa.
Y otros que solamente dicen: «fufa».




Ganas inmensas de correr. Ganas. Ganas de ir al mar. Mejor aún: ganas de correr hasta llegar al mar. Ganas de salir del mar y beber agua. Tiempo de reconexión.



Hubo un tiempo en el que me hablaba y no me respondía. Arena. Desierto. Sol extremo. Sudor. Necesito mucho aire... pero sobretodo me necesito a mí, que soy mi propia agua.

Hoy es indispensable reírse de lo simple, correr hasta la esquina, bailar sin música, sacar a pasear a mi locura al parque, subirla a la montaña rusa, llorar un poco, bailar más, cantar canciones a grito herido, sentir el dolor ajeno, sentir el propio, tener un deja vù, bailar más, ir en el bus y hacerle caras al que está en la calle, susurrar al oído...


Y es que a veces me estanco, me concentro, nado hasta el fondo de la fosa. Y bajo, para saber que allí no hay nada. Sé. Aunque sé que saber es siempre tan pretencioso... pero sé. Sé que no hay nada allí. Yo lo sé. Sé que paré un momento en una isla para tomar el sol y descansar... y sé que no necesito tierra. Hay mucha tierra en mí.

No necesito números, no necesito repasar la fórmula de la felicidad. No necesito de constantes. Quiero reconectarme con la esencia creadora. Sé que en el fondo por eso es que todo se dio así. 

Agua.
Necesito agua.
Necesito empaparme de belleza.
Necesito pararme en la línea que separa los peces de los pájaros.




jueves, 9 de octubre de 2008

Día cero


"Personas extrañas hablan de quien fui"
La ley

Hoy definitivamente fue mi día cero. Casi todos los eventos del día estaban encaminados a mi propia perdición.

Creo que las 3/4 partes del día (de los momentos despiertos del día) me la pasé montando en buses y un taxi. Corriendo de aquí para allá y preocupada por cuál sería la siguiente diligencia.

En primer lugar, debo aclarar que esta va a ser una de las muchas historias que me critica Ángela: con un principio, un nudo y un final pachuco. Una de las tantas historias que detesto leer...una de esas en las que el protagonista ya casi besa a la niña de sus sueños y luego suena el teléfono y ambos se van.

Entonces, es el momento perfecto para que mis múltiples lectores dejen abandonado este blog y se pongan a hacer algo mejor. Ahora, no habiendo nada mejor que hacer, pues diviertase un poco a costas mías (y luego diga "duh?")

Primera escena: Clara sale de su casa acompañada por esa típica mamá que le dice "Mamita, eso yo la acompaño para que le den el papel más rápido...eso toca moverse"

Véase (nótese) la presencia de la palabra "toca". Es decir, no es ni "Tenemos que", ni "tu tienes que" y mucho menos "ud tiene que". No es. Simplemente no es. Es una cosa ahí etérea, impersonal...algo que expresa un deber u obligación mas no un actor. "Toca".

Es necesario aclarar que en la secretaría ya me habían dicho "Eso se le demora veinte días hábiles" y que yo había pedido el papel hace como unos tres días.

Escena 2: Pienso en canciones. "Voy a la cocina, luego al comedor, miro la revista y el Televisor" Camino por la universidad. Ya había hecho otra maldita vuelta. Ahora me disponía a ver a mi mamá en acción...pero no quería presenciar ese caos directamente. Solo quería que pasaran dos cosas: o bien que, por milagro de San Expedito (El Santo de lo imposible) la Sra dejara de ser una agria y perversa secretaria, y se convirtiera en una dulce y mansa paloma que le dijera a mi mamá: "Señora, siga y se toma un tintico mientras yo le hago ese certificado de notas y no se preocupe que eso no se le demora nada"...o bien que, sucediera algo que le diera una lección definitiva a mi mamá. Secretamente deseaba que pasara lo segundo. Sé que es un pensamiento obscuro, temible...solo posible en una mente retorcida...pero aún así, ese pensamiento se repetía mucho más que la primera opción en mi mente. Entonces vino el sentimiento de culpa: "que rata"


Depronto, apareció una figura de rostro níveo y sonrisa cálida...y no. No me estaba viendo al espejo jajaja. Era July. Y no. No me gustan las viejas, aunque sinceramente ojalá me gustaran menos los hombres, porque sufriría menos.

Así que me quedé hablando un rato con ella. Le conté que Zamudio era la estrella del rock y que ahora se va a presentar en Rock al Parque con Loathsome Faith.

Flashback: Anoche. Msn: conversación con un profe en donde menciona ir a rock al parque. Clara hace cambio de ventanas y busca la programación del evento en google. Grupos: A,B,C, ETC ETC LOATHSOME FAITH??? La banda de este man?. Cambio de ventana. Zamudio conectado y digo yo: "MK! ERES FAMOSO!" (...) y posteriormente -en medio de la conversación- "Clara, ¿has oído algo de la banda?" (Clara piensa: la honestidad puede doler, pero siempre es lo mejor) "No, no he hecho el deber"..."entonces entra a tal página, a las niñas les gusta tal canción"
Diez minutos después: "Andrés, la verdad me gustaron las guitarras del principio...

pero

no sé en qué idioma cantan"



De nuevo en la escena con July: despedida.


Se acerca el momento más esperado del día.

Mi mamá sube.
Yo me quedo abajo.

Salgo a buscar a July, pero ya no está.

Me llama Ángela al celular, pasa Julio y me saluda...sigo hablando con Ángela...cuelgo.

Baja mi mamá

Momento de la verdad.

No sonrie. (Su lección está casi asegurada)

Le pregunto un poco pícaramente:

-"¿Qué te dijeron?"

-"Pues la señora muuy querida" (Chanfle...le dijeron que si...un momento, eso me conviene, ¿no?)

-"Pero qué te dijo?"

-"Pues yo le dije que era que tu tenías un viaje urgente y que necesitabas esos documentos y ella me dijo que lo que pasaba era que tu historia académica estaba bloqueda"

(Pero eso preciso fue lo que te dije esta mañanaaaaaaa, ¡MAMÁS TERRRRCAS! Cuánto las amamos y cuánto nos joden)

-"aaaa"

-"Entonces me dio un número de tel para que llamemos (nótese el plural) y me le den las notas en cinco días hábiles"


Vaya mamá. De veinte a cinco días. A veces no sé si matarte o amarte. A veces quiero como diría Benedetti: "a veces más lo primero que lo segundo y también viceversa"

Fiiin

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