Redundaré a propósito: Hay dos tipos de tipos: los que uno besaría (al menos potencialmente) y los que uno no besaría. Simple.
S ∩N
El problema está en que a veces en el diagrama de Venn que uno dibujó mentalmente se tiende a crear una intersección entre el conjunto "S" (de sí) y el conjunto "N" (de Ni por el p*)... y ahí es cuando una mariposa comienza a batir sus alas al otro lado del mundo y se crea un caos propio de la tercera guerra mundial. Y es que a ver. Uno tiene claro quién va en qué conjunto. ¡El problema es que los tipos no!
Todos juran que van en el conjunto "S". Todos se están convencidos de que son divinos porque tienen la "mayor" evidencia de que lo son: sus mamás se los dijeron. Pero en serio, aparte de los "likes" en Facebook, ¿tienen otra prueba contundente de que esa mujer... ESA MUJER... se siente atraída por ustedes?
¡Ninguna! Por eso he creado este manual para que los hombres sepan identificar, ojalá a tiempo, si la mujer en cuestión los quiere como amigos. Soy una desgraciada por utilizar esas técnicas, lo sé. Pero créanme, en la mayoría de las ocasiones, los confundidos serán ustedes. Nosotras sonreímos porque somos felices, no porque les estemos coqueteando a toda hora. Así que, sin más preámbulos, siéntanse libres de identificar con cuál de estas infalibles técnicas los han mandado a la zona de amigos alguna vez: 1. La palabra "Marica". No todas la usamos. A otras simplemente se nos sale... y otras hemos tenido que aprender a usarla. La regla general (salvo muuuuy pocas excepciones) es: Si una mujer se refiere a ti más de tres veces con esa palabra, estás en el conjunto "N". La primera vez quizás se le salió, la segunda se pegó en el dedito chiquito del pie...y a la tercera, tienes tetas. Por cierto, el hecho de que no use esa palabra contigo, no significa que te puedas incluir directamente en el conjunto "S". Confiadito si no. 2. El comentario casual sobre el novio. "Y entonces ese programa de televisión le encanta a mi novio". "¿Y eso qué tiene que ver?" (Nada, pero tenía que sacarlo por algún ladito. Bienvenido al conjunto "N"). 3. Todos los hombres están en el conjunto "N" hasta que se demuestre lo contrario. A menos que te llames Brad Pitt, James Rodríguez o sepas cocinar. Los que saben cocinar tienen un 30 % más de posibilidades de estar en el conjunto "S". 4. "Eres como un padre para mí". La peor. Sentencia de muerte. Si una mujer, cualquier mujer, incluso una que no te guste... dice que eres como un padre (también me la sé con tío) para ella... estás perdido. Cómprate un tiquete a Medellín o a cualquier ciudad en la que sean frecuentes las cirugías plásticas y mándate reconstruir el pene, porque automáticamente te castraron. 5. "Eres muy lindo, pero..." (La variación es la reconocida "Te quiero como amigo"). Eso solamente significa que está tragada de un tipo que no le para bolas, que ese tipo NO ERES TÚ, que jamás serás TÚ... pero que a ti te puede llamar o mandar alguna bobada al Whatsapp cuando se le dé la gana. Felicitaciones. Estás en la intersección: los únicos besos que conseguirás de ella, serán en la mejilla. Con algo de suerte, podrás salir con ella algunas veces y siempre pagarás la cuenta. Ve ahorrando desde ahora porque, si sigues así, para cuando tengas 40, te verán como un papá. ¿Alguna otra?
PD: Igual, tranquilo. Hagas lo que hagas, nunca serás tan malo como Romeo Santos en esta canción... ¿o sí?
1. Me encantan las personas serenas... lo que no soporto es la pasividad excesiva.
Siento que una dosis pequeña de drama es necesaria, de vez en cuando, para poder evolucionar. Si miramos la literatura o el cine, los personajes pasivos casi nunca logran ser recordados. Se requiere ser un extranjero con una carga emocional suprema para que la gente se acuerde de usted cuando se muera o cuando el libro acabe. Si una obra literaria quiere ser grande, el conflicto será necesario. Sin conflicto no hay resolución... y sin resolución no hay historia.
2. No es que me quiera convertir en Carrie Bradshaw (Clari Brad-show), pero tal vez las siguientes lecciones aprendidas le sirvan a alguien para lidiar con su drama. No es evitar el drama, es hacerlo parte de su día a día y no meter a nadie en él. No es sufrir sin sentido cual emo crespo. No. Es reírse de las cosas que le pasan y ver cómo va a hacer para que no le vuelvan a pasar. Sin más preámbulos, le cuento algunas reglas propias que he creado últimamente a partir de lecciones aprendidas. Puede ser que le sirvan a usted, a alguien que conozca o incluso solamente se distraiga un rato... o puede que no le sirvan y haga las propias... cuente con mi apoyo...
Ah... y, cuando las haga, recuerde que también puede romperlas de vez en cuando... ¡Para eso son!
1. La regla del príncipe
Nunca salga con un tipo que a usted no le guste o al que usted potencialmente no besaría. Salga con sapos que le parezcan lindos incluso antes de besarlos. Ojo: no digo que sean bonitos para el resto, sino bonitos para usted... No pierda su tiempo ni le haga perder el tiempo al tipo. Se ahorrará mucho drama, créame.
2. La regla de “El que te quiere, te busca” (o la que te quiere, te busca)
El interés es el interés.
Le pongo un ejemplo: mi amigo Christian está loco por Adriana. Estoy segura de que si ella lo llama a las 11 de la noche y le dice que se vean para tejer ruanitas en croché (o el plan más aburrido que el lector tenga a bien imaginar), el tipo corre.
¿Qué pasaría si fuera Ginna, otra chica linda pero que no es Adriana, la que lo invitara a un concierto de The Rolling Stones feat. Diomedez Díaz (o cualquier otra cosa nunca antes vista que yo pagaría por ver)?
Hay dos posibilidades:
a. El man va, aunque no sale corriendo.
Prenda la señal de alerta si: pone “peros”, prefiere otro plan, no confirma la cita días antes, casi no inicia las conversaciones o no llama y solo envía cosas vía Facebook o chat. Tal vez no está tan interesado como usted cree.
b. El man no va.
Pero... ¿y si es una mujer?
Esto es lo que yo creo, pero de nuevo... ni idea porque cada mujer es un mundo aparte.
Usted la invita a salir. Ella acepta. Fin de la historia.
Uno sabe cuando un hombre está interesado por cómo actúa antes de la cita. Si pierde interés durante o después de la cita, es otra cosa. Pero por lo general, con una mujer funciona al contrario. Ella da las oportunidades para ver si el tipo le gusta. Depende de usted que ella se interese. Si usted de verdad le gusta, no importa que tenga otros tipos detrás, ella le parará bolas. Si usted es bobo, lo más seguro es que corra y haga fila donde ya hay fila... pero así son los tipos. Nada qué hacer.
En el caso del hombre, creeeeo, que depende mucho más de si usted le llama o no la atención. Si de entrada usted no le gusta, posiblemente usted no le gustará al siguiente minuto, ni a la siguiente hora, ni veinte años después. ¡Es más!... posiblemente usted hasta le guste, pero puede haber otra chica que le guste más. Si usted es boba, lo más seguro es que se ponga a ver cómo llama la atención del tipo y haga fila como una idiota detrás de él. Nada qué hacer.
3. La regla de “Soy Claro y estoy conTigo”
A propósito del punto 2, si el tipo no llama, chao. ¿De verdad quiero un tipo que no tiene las agallas para coger el teléfono y llamarme?
En el caso de los tipos: ¿De verdad quieren a alguien que no tenga tiempo para ustedes, los deje hablando solos en el chat o no conteste sus llamadas?
Una mujer con la que tengan que portarse como unos hps, no vale la pena.
De hecho, ningún ser humano.
4. La regla de “Más jajajajaja y menos jejeje”
¿Han notado que cuando uno se rie en chat como “jeje” es que el chiste no le hace tanta gracia? Pues bueno. Desde hace un tiempo simplemente me rio de lo que me pasa y me rio con toda la gana posible. Me rio hasta en mayúsculas. Me rio y me rio hasta que digo que ya no me puede pasar nada peor y que algún día se lo contaré a mis nietos. Si no le gusto, que le dén. Eso no lo convierte en un mal tipo. Simplemente no le gusto y ya. Lo malo es cuando el tipo intenta darme cuerda... o, peor aún, si yo me doy cuerda solita y sigo insistiendo. Entonces paro y digo: JAJAJAJAJAJAJA a la zona de amigos y que pase el siguiente.
5. La regla del gorila: JU JU JÚ
Cuidado con los micos emocionales. Obvio que no me las sé todas, pero ya estoy entrenando mi radar para saber si me topo con esta especie. Hombres: también aplica para ustedes... Ojo con las micas emocionales... aquellas que no han soltado un palo y ya van a coger el otro. Pilas con aquella persona que no ha acabado de salir de una relación y ya está en otra... una cosa es la diversión y otra la seriedad. En otras palabras, si usted se las da de Tarzán, más le vale que termine con Jane y no con Chita. Está advertido.
6. La regla del “a la mierda el prejuicio social, yo no soy el papa”
Ni salir es casarse, ni proponer una salida es ennoviarse. No creo que esté mal invitar a salir a un tipo ni creo que sea un pecado llamarlo o mandarle un mensaje. Qué pereza que siempre le toque a alguno de los dos ser el de la iniciativa.
7. La regla del “When I saw her standing there”
No soy la más fanática de los Beatles. ¡Es más! Creo que prefiero a los Stones... ¡Es más! Creo que no prefiero a ninguno... (Cuidado papas musicales que me excomulgarán por no idolatrar a ninguno y me harán arder en el infierno)
Lo cierto es que, como decía Manolo Bellón hace unos días: "los Beatles tuvieron que escribir esta canción como cuando tenían 15 o 17 porque ese amor solo se siente así en esa época".
Mi regla es: si no siento mariposas, me ahorro drama a mí y le ahorro falsas ilusiones a él.
8. La regla del "no es no"
Mujeres: si lo va a mandar a la zona de amigos, mándenlo de una y sin más esperanzas. No le diga hoy “no” y la semana siguiente le da caramelo. No sea tan... Después de que usted haga eso, no se queje y pregunte: “¡Ay! pero, ¿por qué se enamoró?”
Hombres: si nos van a mandar a la zona de amigas... la respuesta más inmediata que pasa por la mente de una mujer es: “es porque soy fea... buaaaaa...” y, aunque probablemente así sea, eso implica drama y a ustedes no les gusta el drama. Mi consejo es: o que hagan lo que hizo Zac Effron en 17 again para quitarse de encima a la hermanita (sí, yo soy de las que veo esas películas malas) díganos que están tragados de otra (solo la mandaremos degollar pero nada más) o hagan lo que hizo Mel Gibson en Lo que ellas quieren: díganos que son gays.
9. La regla del Óscar a mejor actriz
Usted puede mostrarle al tipo todo el drama que quiera e incluso parecer bipolar como Jennifer Lawrence en los juegos del destino, si y solo si usted merece ganarse un Óscar a mejor actriz. Si la persona con la que usted está, solo conoce esa fase de usted y la juzga por eso... graves. Ojo con juzgar. A pesar de que parezca que las reglas llevan precisamente a eso, usarlas inadecuadamente, sí puede causar caos. Por ejemplo, si un tipo normal lee esto, posiblemente piense que no quiere salir con alguien que se cree la doctora corazón, ve películas para adolescentes gringos y cree en la astrología. Yo tampoco lo haría. Pero sí saldría con alguien que es alegre, habla de todo un poco y ama la buena comida. Soy ambas... Jamás escribiría sobre la vida privada de mi pareja si no tengo el permiso y también puedo ver películas buenas. Pero si el tipo me juzga y no se gana mi respeto, jamás podrá conocer la parte chévere.
10. Desconfíe de la gente que no come.
No digo de los vegetarianos (ellos sí comen), sino de las anoréxicas. La gente que se priva de placeres sencillos, no es de fiar. Hombres: si invitan a una niña y no come, tampoco se los va a comer a ustedes (al menos con ganas) en el futuro. Mujeres: si el tipo no come, después no se queje porque gasta más en ropa que usted.
Allí estábamos. En medio de la noche salvaje, bebiendo
vodka. De repente pasó un empleado de seguridad. Era un moreno alto y acuerpado
de chaqueta naranja.
Entonces ella dijo: «la que ha comido Chocoramo, no se
devuelve a gala».
Después de que salimos de cine, Christopher me invitó a un restaurante.
-¿Te gusta la comida de la India?
-Guacala- pensé.
La verdad es que siempre he tenido un conflicto con el olor de los restaurantes chinos, japoneses, indios -o todo lo que se le parezca, si es que se parece. De todas maneras si no probaba la comida, jamás iba a saber si me gustaba o no, así que acepté.
Nos sentamos y, como buen ingeniero, empezó a hablarme de los circuitos y la electricidad. Yo, mientras tanto, lo escuchaba con cara de idiota pensando en que le entendía todo, e imaginándome la cara de mis amigas en Colombia cuando les contara de mi nuevo levante en Canadá. Por fortuna, el restaurante no olía mal y estaba decorado con imágenes pintadas de mujeres sonrientes bailando.
Para cuando llegó la camarera con el menú, Chris ya sabía que mi especialidad eran los idiomas y que sólo me faltaba un semestre para terminar mi carrera en Colombia. Un tipo de 1,70, soltero, trabajador, pilo y heterosexual, no se puede dejar ir así tan fácil. Entonces decidí que tendría que “chicanear” un poco más con lo que sabía: hablamos de las culturas, de su familia polaca, de lo maravilloso que era conectarse a través de los idiomas y de lo importante que era aprenderlos.
Pues nada. Chris tuvo que hacer que la camarera me trajera una muestra de pollo con iágor para que yo por fin entendiera que se trataba nada menos y nada más que de pollo con salsa de yogúr.
La pregunta es: ¿Qué ocurre cuando a uno ya no le interesa saber más sobre las vidas de los demás y aun asi, las vidas de los otros lo persiguen? ¿Existe alguna posibilidad de que uno le huya a los chismes? ¿o será que en el fondo uno quiere saber?
¡Hombre! Supongamos que usted está feliz de la pelota, que ya tiene su carrera o la está haciendo, ya tiene nuevos amigos, ya sabe para dónde va, o por lo menos tiene idea...y ¡cataplum! Un día de la nada se encuentra con que su compañerito de 3º de primaria lo ha agregado al facebook. Si. ¡Ese! Ese mismo. El que le quitaba las onces, el que le pateaba la lonchera...¡Ese!...El que le pegaba al del frente y luego le echaba la culpa a usted...¡si! ¡Ese! ¡Ese mismo!
Uno se queda mirando ese request... Uno lo mira... Uno lo miiiiira... Uno lo mira y dice ¿será?
¿Será que lo agrego?
"¡Ah! ¡Qué carajos! Han pasado ya como 15 años, imposible que siga siendo el mismo guache...agreguémoslo, ¡qué carajos!...Muestre a ver...chismosiemosle el perfil al pizco este a ver qué tiene...vea pues, está casado...muestre a ver las fotos...Rusia...Thailandia...Uzbekiztan...Tayikistan...Claristán... RRamiriquí... uy pero le ha ido como bien, ¿no? muestre a ver a quién tiene de amigo...ekis, ekis, la mamá, esta debe ser la prima...uy es igualita...uy no! ¡No lo puedo creer! Este tipo tiene aquí a ______________ (inserte aquí el nombre de aquella niña o muchacho que le movía en piso en sus épocas de colegio y/o similar)
...
Después de un breve silencio mental...y de pensar...la agrego, no la agrego, lo agrego, no lo agrego...
Suena un ligero "¡Pop!"
¡Y es adivinen quién! ¡Su nuevo amigo en facebook! Si si si, ¡el mismo! Ese que le quitaba las onces, el que le pateaba la lonchera, le pegaba al del frente, le echaba la culpa a usted...(y todo lo que ya dijimos) ¡ESE! ¡El que usted acaba de agregar! Ese que le está hablando ahora en el chat de facebook y que le dice: "Ombe Gustavo, hermano cómo te ha ido?" o "Nati, tiempo sin verte!"
¡Ese! Al que por...gu...o por lo que sea, usted acaba de darle el messenger porque chatear por facebook es una mamera.
Ya es muy tarde. Usted ya está chateando con él y, para su desgracia, ya intercambiaron celulares. Para colmo de males, el tipo le dice: "¡Ah que bueno! ambos somos _________(inserte aquí Tigo, comcel, movistar o cualquier otro operador telefónico).
Llegados a este punto, usted no sabe cómo carajos es que son ahora los mejores amigos...pero en su cara se dibuja una sonrisa y dice para sus adentros "Cómo soy de malo(a)...el tipo ya ha cambiado, es un tipazo!"
JA! Si, como no.
A la semana siguiente, el tipo lo llama.
"Qué más Gustavito? (o Nati...o lo ke sea) Tons qué? Te pasás por aquí ombe y nos tomamos un café?"
Adivinemos cuál es su respuesta.
EXACTO.
Usted le dice que claro que ni más faltaba, que dónde se ven.
Se ven.
El tipo llega pinchadisimo en un BMW último modelo. Se toman un café y comienzan a recordar viejos tiempos. En una de esas el tipo dice: "Si Gustavito, yo me acuerdo que a vos te gustaba la monita aquella...¿cómo se llamaba? ¿Patricia? Ah, esa monita...me la encontré en un evento el año pasado...si...un coctel de la inauguración del nuevo campo de golf que hubo...maginate que la monita vino y tales...y claro, tocó hacerle el favor"
Usted se queda callado y para disimular lo incómodo de la situación, le dice: "Ve...noo...a mi no me gustaba la monita...a mi me gustaba era Juliana...yo hubiera dado la vida por darle aunque fuera un pico"
Llegamos al restaurante. Eramos un paisa, un costeño, una manizalita, dos rolas, un costarcience y un filipino. El filipino, ¡ja! ni papa de español, las rolas, ni papa de costeñol, el paisa y la manizalita, por allá quien sabe qué idioma raro hablararian...¡ej ave maría!...¡ah claro! estaba la profesora gringa con pinta de profesora gringa ¿no? (léase: falda hasta los tobillos, sandalia melgareña, camisa holgada, mona, flaca y de ojos claros...y si, es probable que yo también me empieze a vestir como monja desde el martes...pero bueno, en fin)
Llega y dice esta gringa: "si buenas que para lo de comer y que tales"
(Ay a ver? obvio que no dijo asi...peren reformulo: "Yes goods. We're hungry you mf...and so on and so on" juaaaas juassss...mentiras tampoco dijo asi.
Y entonces figurese que nos pasaron el menú...y eso claro! viene en inglés! (juajuajaujaujauajaujaua)
y entonces empiezan estos colombianos: ke yo quiero tales y los otros que yo quiero tales y el filipino kuhgdfhgkdh hfkri hijr!!! @hgi5&$·%/I !!! y al costaricence todos le preguntabamos que de qué parte de Colombia era juajuajuajuajua....hasta que por fiiiin todos ordenamos.
Cada uno pidió ahi sus cosas. Y yo dije: bueno, a mi deme un "mango iced tea". Y van y me lo traen....y eso todo café... y dice el costeño: "Tu lo que pediste fue una aguapanela!"
Y le digo yo,
"No parce, lo que yo pedí fue una limonadita de mango".